Archivo para la Categoría 'vaya mundo que nos ha tocado...'

Hoy hace 5 años…

… Hace cinco años se nos encogió el corazón. A veces el olvido es el método de autoprotección que tenemos los humanos para evitar el dolor, pero para eso están las efemérides, para no olvidar a los que ya no están.

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Contrastes

Esta mañana la actualidad me agredía con 2 noticias, una de ellas, los ecos de la tragedia, la segunda en una semana, ocurrida ayer en el estrecho cuando 15 personas morían (9 de ellas bebés), va quedándose obsoleta y desactualizada frente al rimbombante lanzamiento del iPhone, acaparando espacio de informativos y saliva de tertulianos.

La diferencia entre este mundo occidental y en crisis en el que malvivimos y el tercer mundo en el que luchan por sobrevivir se plasma en las diferentes odiseas a las que se enfrentan aquellos que deciden jugarse la vida y la de sus hijos intentando conseguir un trocito de crisis y aquellos que deciden pasarse una noche haciendo cola para conseguir un teléfono móvil chachi piruli.

También ahora, aparte de absurda, resulta obsecena la proeza de nuestro héroe local, David Meca que hace unos días cruzaba el estrecho a nado, cubierto de publicidad hasta en los esfínteres, el tipo no tiene la culpa, cada cual está en su derecho de demostrar no-se-sabe-exactamente-qué no-se-sabe-exactamente-cómo pero se me ocurren maneras mucho más interesantes de utilizar el dinero que se gastaron los patrocinadores.

Y sí… este post es un poco demagico, ¿y qué?

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La herencia

Perdonad por las telerañas del blog, me gustaría poder prometer una mayor compromiso con esta blogocosa, pero os estaría mintiendo, aún así se hará lo que se pueda.

El caso es que de un tiempo a esta parte anda removiendo mi conciencia un anuncio de televisión, concretamente este de Endesa espléndido en su ejecución y maquiavélico en el tufillo que desprende; en el anuncio unos cuantos niños guapísimos hablan del mundo que quieren, que no necesariamente será el que les dejemos y que debería de ser el que ellos dejen a sus hijos; y claro, para eso está Endesa, para hacer un mundo más bonito en el que los niños paseen en elefante y manden postales desde Saturno mientras los capullos de sus papás pagan mucho más por la factura de la luz

Esto de la paternidad me ha trastocado un poco la escala de valores, en otro tiempo hubiera pensado: “Carpe Diem, el último que apague la luz” pero ahora tengo una pequeñaja que me sonríe y a la que le daría todo, y cada vez que veo el anuncio me la imagino diciéndome eso de que va a tener un hijo (dentro de unos años me tomaré tal comunicado de un a manera muy diferente) y a lo mejor lo que dice la imágen que ilustra este post (cortesía de postsecret) tiene su razón de ser y la supuesta especie reina de la creación (este suposición ya es suficiente para desacreditar el creacionismo) necesita tener el petróleo a precios astronómicos y los agricultores dedicando sus cultivos a la producción de biocombustibles, ya que por lo visto no quemamos el suficiente petroleo como para cargarnos totalmente el planeta. Para más inri, resulta que hay una crisis alimentaria, ya que los alimentos están muy caros y por lo visto no llegan para todos.

Cuando nació Chloe llevábamos un tiempo pensando en comprar un coche, estábamos muy convencidos, pero mi convencimiento se está desvaneciendo a marchas forzadas, Chloe, lo siento, por no poderte llevar de paseo en coche y por la mierda de mundo que te vamos a dejar, espero que los de vuestra generación, aparte de salir en anuncios comecocos seáis más listos que nosotros.

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