En el AVE

cosas mías, la niña, un papá babeante No hay Comentarios »

Vuelvo de Madrid, despueés de toda una semana de cursos cruzamos un páramo semidesértico a una mierda de velocidd de 227 kilómetros por hora, hace poco íbamos a casi 300. Me gusta el AVE, puedo hacer cosas durante el viaje, por ejemplo este post que estoy escribiendo, y sin embargo es lo suficiéntemente rápido como para que no me dé tiempo a aburrirme, bueno, la peli que están echando es una castaña de infumable comedia romántica de Catherine Zeta Jones, no todo iba a ser perfecto.
Han sido cinco días sin ver a mis pequeñajas, con erykah por lo menos he hablado a diario pero a Chloe sólo la he oído muy ocasionalmente desgañitándose al otro lado del auricular, la  he echado mucho de menos, aunque sea llorando y con la cara colorada como un tomate, puede sonar a lugar común pero al tenerla tan lejos y no poder verla cada día uno siente algo así como si se hubiera dejado un trozo de sí mismo en casa.
Catherine todavía no se ha besado con el tipo gambero-pero-encantador, lo hará, no lo dudéis.
Ahora vamos a 293 km/h y ya se han besado.

La bibliotecaria

cosas mías 1 Comentario »

Recuerdo hace ya unos cuantos años (tantos que si mi vida estuviera en el polo sur en estos momentos podría afirmar que por aquel entonces disfrutaba del clima caribeño del final de la adolescencia) en que me enamoré, entre otras, de la bibliotecaria de mi barrio.

Era aceptablemente guapa, a pesar de ser muy mayor, aproximadamente lo mayor que soy yo en estos momentos, y  nuestras conversaciones tenían lugar en el mostrador de la biblioteca y versaban sobre los libros que yo por aquella época devoraba, incluso sin el aliciente de ir a verla por lo menos 2 veces por semana. Recuerdo que por aquella época leí casi todo lo que tenían, la biblioteca era modesta pero estaba bien surtida, de Anthony Burgess y Henry Miller, este último tengo que decir que me servía para pretender ser mayor. Incluso en alguna ocasión me permití el lujo de recomendarle algún libro, y ella me respondía al cabo de nas semanas: “tenías razón, es muy bueno”

Un día al ir a devolver mis libros me encontré una biblioecaria nueva y de la anterior no volví a saber nada, con la nueva no quise volver a tener confianza, y seguramente ella tampoco me habría dado pie para ello, fue una tontería, pero posiblemente fue la primera vez que me rompieron el corazón, después vinieron otras cuantas, y además aquellas fueron de verdad.

Hala, Io, ¿a que ahora  te reconcome la responsabilidad? :P

Sorry

buffffff... que agobio de trabajo, cosas mías 4 Comentarios »

Me habráis de perdonar, pero ando desaparecido, y no es por falta de cosas que contar, se acercan momentos movidios en nuestra vida, este blog podría fácilmente convertirse en el “Diario de un (futuro) padre primerizo y (acojonado)” (os debo unos cuantos posts sobre el tema, porque tendría mucho que contar) pero en lugard e esto tendré que confirmarme con el “diario de un pringao, hasta arriba de curro que se va a marcar en 2 semanas un Barcelona-Madrid-Barcelona(*)-Madrid-Palma-Barcelona-Madrid-Barcelona”
(*) este es el punto en que me  encuentro actualmente

Seguiremos informando, en la medida de lo posible.

Tanto tiempo…

cosas mías 5 Comentarios »

… que llevo ya pululando por este mundo (y no me refiero al mundillo virtual sino al que tenéis debajo de los pies) que dentro de unos minutos habrá dado una vuelta más alrededor del sol.

Obviando lo astronómico que tiene la fecha de hoy, también hace demasiado tiempo ya que no actualizaba este blog que por el momento me resisto a dejarlo morir, y no es que no me estén pasando cosas, tantas que se están quedando de okupas en mi cabeza y han montado un piquete impidiendo toda comunicación con el exterior (¡toma metáfora alambicada!)

También es un problema que cuando he tenido ganas o cosas que contar he tenido demasiado trabajo (el cierre del año es lo que tiene) y cuando no he tenido trabajo he estado demasiado comatoso.

Prometo perseverar, será uno de mis propósitos de año nuevo.

Varios (de vuelta de Madrid)

Mi familia y otros animales, amigos, cosas mías, la niña 1 Comentario »

Ya hemos vuelto de unos días que hemos pasado en Madrid, en realidad volvimos hace ya 2 días, pero cuando la molicie ataca el tiempo parece que no pasa, y el caso es que pasa volando, nuestra semana de vacaciones de Noviembre (una costumbre que la niña y yo llevamos institucionalizando desde hace ya unos años) ha pasado ya por su Ecuador, y aún nos quedan demasiadas cosas por hacer, demasiado poco tiempo para hacerlas y demasiadas pocas ganas de hacerlas.

Durante nuestra estancia, hemos podido dejar que mi madre se escandalice por la pocqa fruta que comemos, lo poco que nos abrigamos y todas esas tragedias que acechan a las madres, incluso aquellas cuyos “niños” hace ya tiempo que se han adentrado en la treintena, es un alivio pensar que toda esa sobreprotección va a ser canalizada sobre su futura nieta (lo siento Chloe, te ha tocado :P). Aparte de para la famili apenas hemos tenido tiempo para más cosas, eso si, como siempre hemos sacado un ratillo para ver a la Io, y también como siempre nos ha sabido a poquísimo, por más que aplicáramos la máxima: “life is short, talk fast” pero, si, es una lástima vivir tan lejos. Y el que también vive lejos, y encima es extremadamente remolón para coger el puente aéreo es “El Retiro” otra de nuestras citas obligadas madrileñas, el domingo pudiemos verlo en su máxima efervescencia, todo llenos de niños, de todos los colores, con lazos y sin lazos, boquiabiertos mirando los espectáculos de marionetas o los payasos, lo cierto es que en mi catarsis particular que conlleva aquello de ser un futuro padre, he pasado de mascullar “jodíos críos” a imaginarnos paseando a “Chlowy” por El Retiro en su flamante carrito (regalo de los abuelos de Madrid) y me aparecía una sonrisa la mar de tonta en la cara.

Mención aparte depara la sección de ropa para bebés del H&M, que le den mucho a Roberto Cavalli.

La vuelta a Barcelona incluyó una paellita con la “suegri” (que es como las navajas suizas, “suegri” y chofer, todo en uno :P) en el puerto, mirando la playa y el color azul extraño que el mar adquiere en invierno, con lo que dejamos un poco de echar de menos “El Retiro” y Madrid.

Y ahora a intentar aprovechar lo que queda de semana, tampoco tenemos grandes planes, disfrutar del placer de hacer lo que queramos, que irónicamente muchas veces consiste en no hacer nada, y el sábado darnos un homenaje en la Fonda Europa, que igual hasta pedimos que nos saquen el carro de los postres.

PD: ¿que el Rey ha dicho qué??????? ¿Que se separan los Marichalar??????

(C) erykah & ShAkEr (endorphines.net) 2007
Feed de posts Feed de comentarios Log in