Hace frío aquí en Copenhage, sobre todo teniendo en cuenta el bochorno que hay en Bananalandia en esta época del año, llevamos en el hotel desde ayer por la mañana y muy probablemente ya tenga mayor concentración de gintonic en sangre que sangre propiamente dicha.
Esta mañana vino a saludarme el líder del mundo libre. “¿Qué pasó?” Me dijo con deferencia, seguramente ignoraba que en Banalandia no hablamos español sino el banano, una mezcla de flamenco antiguo con distintas lenguas indígenas, pero se le perdona por lo majete que es este Obama, Barack le llamamos sus amigos; se mostró muy interesado por cómo iban las cosas en Bananalandia, “para lo que quieras”, me dijo, “si necesitáis ayuda para sostener vuestra democracia no tienes más que decirlo”.
Quién me iba a decir a mí que iba a codearme con los líderes mundiales hace unos años cuando era unos de los 3 únicos jugadores de bádminton de Bananaville, de ahí a convertirme en presidente de la federación había un paso, y más tarde del Comité Olímpico Nacional; he de decir que a ésto último ha contribuido bastante el hecho de ser cuñado del Coronel Tripallena, presidente de la República Independiente de Bananalandia durante los últimos 37 años.
Más tarde vino Lula, muy majo también, me habló del orgullo de ser una país en vías de desarrollo y la solidaridad que debe de existir entre nosotros. Entonces recordé la que nos montaron en Río cuando fuimos a examinar su proyecto, que recuerdos, aquellas ‘garotas’ con esos ‘bundas’ que estaban para mojar pan en ellos. Y eso no es nada, me decía Lula, ya verás el fiestón que montamos como ganemos.
Luego vinieron los españoles, me saludó un tipo raro que no dejaba de gesticular con las manos y sonreír, yo no me enteraba demasiado de lo que me contaba porque me hablaba por medio de su intérprete y yo la verdad es que con el inglés me defiendo como gato panzarriba; me decía no sé qué de la alianza de las civilizaciones o algo semejante. Le acompañaba otro tipo más mayor y más alto que iba todavía más ebrio que yo, “cojonudo” exclamaba entre risotadas, esa palabra si que la entiendo.
Y después vienen los chinos, es raro, porque tuvieron unos Juegos Olímpicos hace poco, pero bueno, ellos sabrán, yo no me meto; pero ya estoy un poco cansado de todo esto… porque somos unos sacrificados que ponemos el deporte por delante de todo, que si no…

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