La herencia

un papá babeante, vaya mundo que nos ha tocado... 1 Comentario »

Perdonad por las telerañas del blog, me gustaría poder prometer una mayor compromiso con esta blogocosa, pero os estaría mintiendo, aún así se hará lo que se pueda.

El caso es que de un tiempo a esta parte anda removiendo mi conciencia un anuncio de televisión, concretamente este de Endesa espléndido en su ejecución y maquiavélico en el tufillo que desprende; en el anuncio unos cuantos niños guapísimos hablan del mundo que quieren, que no necesariamente será el que les dejemos y que debería de ser el que ellos dejen a sus hijos; y claro, para eso está Endesa, para hacer un mundo más bonito en el que los niños paseen en elefante y manden postales desde Saturno mientras los capullos de sus papás pagan mucho más por la factura de la luz

Esto de la paternidad me ha trastocado un poco la escala de valores, en otro tiempo hubiera pensado: “Carpe Diem, el último que apague la luz” pero ahora tengo una pequeñaja que me sonríe y a la que le daría todo, y cada vez que veo el anuncio me la imagino diciéndome eso de que va a tener un hijo (dentro de unos años me tomaré tal comunicado de un a manera muy diferente) y a lo mejor lo que dice la imágen que ilustra este post (cortesía de postsecret) tiene su razón de ser y la supuesta especie reina de la creación (este suposición ya es suficiente para desacreditar el creacionismo) necesita tener el petróleo a precios astronómicos y los agricultores dedicando sus cultivos a la producción de biocombustibles, ya que por lo visto no quemamos el suficiente petroleo como para cargarnos totalmente el planeta. Para más inri, resulta que hay una crisis alimentaria, ya que los alimentos están muy caros y por lo visto no llegan para todos.

Cuando nació Chloe llevábamos un tiempo pensando en comprar un coche, estábamos muy convencidos, pero mi convencimiento se está desvaneciendo a marchas forzadas, Chloe, lo siento, por no poderte llevar de paseo en coche y por la mierda de mundo que te vamos a dejar, espero que los de vuestra generación, aparte de salir en anuncios comecocos seáis más listos que nosotros.

En el AVE

cosas mías, la niña, un papá babeante No hay Comentarios »

Vuelvo de Madrid, despueés de toda una semana de cursos cruzamos un páramo semidesértico a una mierda de velocidd de 227 kilómetros por hora, hace poco íbamos a casi 300. Me gusta el AVE, puedo hacer cosas durante el viaje, por ejemplo este post que estoy escribiendo, y sin embargo es lo suficiéntemente rápido como para que no me dé tiempo a aburrirme, bueno, la peli que están echando es una castaña de infumable comedia romántica de Catherine Zeta Jones, no todo iba a ser perfecto.
Han sido cinco días sin ver a mis pequeñajas, con erykah por lo menos he hablado a diario pero a Chloe sólo la he oído muy ocasionalmente desgañitándose al otro lado del auricular, la  he echado mucho de menos, aunque sea llorando y con la cara colorada como un tomate, puede sonar a lugar común pero al tenerla tan lejos y no poder verla cada día uno siente algo así como si se hubiera dejado un trozo de sí mismo en casa.
Catherine todavía no se ha besado con el tipo gambero-pero-encantador, lo hará, no lo dudéis.
Ahora vamos a 293 km/h y ya se han besado.

Cumplemeses

un papá babeante 6 Comentarios »

Hoy Chloe cumple su primer mes de vida :)

(No, Chloe, no le voy a poner una vela a mamá en una teta)

Pequeños momentos de esos que te salvan el día

cosas serias, y por tanto poco relevantes... 2 Comentarios »

En el supermercado del barrio:

- Ponme un poco de queso Carrefour.
- De ese no tenemos, tendrás que comparlo en el Carrefour, ¿no?
- ¿Cómo que no? ¡si lo tienes ahí!
- ¿Dónde?
- Si hombre, ese que parece que le ha salido moho.

Mi querida pequeñaja

un papá babeante 3 Comentarios »

Ya llevas 25 días con nosotros y todavía no he escrito nada en este blog desde que anuncié la noticia, supongo que estaba esperando a escribir algo especial con lo que darte la bienvenida a este mundo, pero ando muy liado (si, Chloe una de mis proveedoras principales de lío eres tú) así que poco de especial y te tendrás que conformar con esto, apunta Chloe en tu futuro blog diario: “mi papá me decepcionó por primera vez a la tierna edad de 25 días”

Hace 25 días, a las 4 de la mañana tu mamá se despertó y dijo algo así como: “Creo que he roto aguas, Oh no! la niña está en camino!”, unas cuantas horas, dolores y empujones más tarde veía asomar una cabecita rubia, la tuya, la comadrona me decía: “mira el reloj ¿qué hora es?”, eran las 12 y 38, y te pusieron en mis brazos, yo no tenía muy claro cómo cogerte pero si que me dio la impresión de que te había llevado siempre en brazos y antes no es que no estuvieras sino que estaba yo incompleto, “qué pequñita” dije yo, y se rieron la comadrona y el ginecólogo: “pequeñita? que son cuatro kilos de niña!” pero eras pequeñita, y te tendrás que acostumbrar a ello ya que siempre serás mi pequeñita, aunque tengas 30 años y me saques la cabeza.

No lloré al verte nacer, me dijeron que lo haría pero yo sabía que no lloraría, cada cual exterioriza (o en mi caso, interioriza) sus emociones como le sale en el momento, y no tenía creada ninguna tarea en el Outlook: “12:38, Nace Chloe” “12:40, lloro”. Pero lo que no me dijo nadie es que levitaría, y el caso es que al verte no lloré pero me levanté un par de palmos por encima del suelo.

Ahora nos dedicamos a irnos conociendo, como dice tu mamá, el caso es que has salido con caracter, iba a decir llorona, pero no, lo que tienes es una fuerte personalidad, por las noches duermes como el angelito que eres y de día pides brazos, lo que nos da la ocasión de ensayar canciones y bailesde esos que tanto te gustan (cuando leas esto acuérdate de preguntarnos qué era el chikichiki?)

Ya llevamos juntos 25 días, y como te decía es como si hubieras estado aquí siempre, ya he tenido que irme de viaje y pasar una noche lejos de mis 2 niñas, y a la vuelta subía la cuesta camino de casa como si me hubieran puesto un petardo en el culo, para verte, para recordar que eras real, y lo eras, allí estabas esperándome con una sonrisa en la cara, y ahí si que me cuesta controlarme, cuando te me quedas mirando con una sonrisa en la cara (que ya sé que no me reconoces y que te ríes porque sí, no por mí) se me empañan los ojos y a puntito estoy de ponerme a llorar como un idiota, porque tu papá es un idiota, pero eso ya lo irás descubriendo poco a poco.

(C) erykah & ShAkEr (endorphines.net) 2007
Feed de posts Feed de comentarios Iniciar sesión