Esta mañana la actualidad me agredía con 2 noticias, una de ellas, los ecos de la tragedia, la segunda en una semana, ocurrida ayer en el estrecho cuando 15 personas morían (9 de ellas bebés), va quedándose obsoleta y desactualizada frente al rimbombante lanzamiento del iPhone, acaparando espacio de informativos y saliva de tertulianos.
La diferencia entre este mundo occidental y en crisis en el que malvivimos y el tercer mundo en el que luchan por sobrevivir se plasma en las diferentes odiseas a las que se enfrentan aquellos que deciden jugarse la vida y la de sus hijos intentando conseguir un trocito de crisis y aquellos que deciden pasarse una noche haciendo cola para conseguir un teléfono móvil chachi piruli.
También ahora, aparte de absurda, resulta obsecena la proeza de nuestro héroe local, David Meca que hace unos días cruzaba el estrecho a nado, cubierto de publicidad hasta en los esfínteres, el tipo no tiene la culpa, cada cual está en su derecho de demostrar no-se-sabe-exactamente-qué no-se-sabe-exactamente-cómo pero se me ocurren maneras mucho más interesantes de utilizar el dinero que se gastaron los patrocinadores.
Y sí… este post es un poco demagico, ¿y qué?
Últimos Comentarios