Vuelvo de Madrid, despueés de toda una semana de cursos cruzamos un páramo semidesértico a una mierda de velocidd de 227 kilómetros por hora, hace poco íbamos a casi 300. Me gusta el AVE, puedo hacer cosas durante el viaje, por ejemplo este post que estoy escribiendo, y sin embargo es lo suficiéntemente rápido como para que no me dé tiempo a aburrirme, bueno, la peli que están echando es una castaña de infumable comedia romántica de Catherine Zeta Jones, no todo iba a ser perfecto.
Han sido cinco días sin ver a mis pequeñajas, con erykah por lo menos he hablado a diario pero a Chloe sólo la he oído muy ocasionalmente desgañitándose al otro lado del auricular, la he echado mucho de menos, aunque sea llorando y con la cara colorada como un tomate, puede sonar a lugar común pero al tenerla tan lejos y no poder verla cada día uno siente algo así como si se hubiera dejado un trozo de sí mismo en casa.
Catherine todavía no se ha besado con el tipo gambero-pero-encantador, lo hará, no lo dudéis.
Ahora vamos a 293 km/h y ya se han besado.
Últimos Comentarios