Viaje en el tiempo
idas de olla 10-Abril-2007Por fin lo había conseguido, aquello que tanto esfuerzo le había llevado y por lo que todos sus colegas le habían tenido por loco durante años, su máquina del tiempo. Cuando planteo la posibilidad, meramente teórica de la existencia de discontinuidades en el espacio-tiempo a través de las cuales poder trasladarse a otra época, en el pasado o en el futuro consiguió la elevación de alguna que otra ceja en el ambientillo científico, cuando aseguró que podría ser capaz de predecir o incluso de provocar estas discontinuidades pasó de ser considerado extravagante a provocar hilaridad.
Su aparato no era compacto ni elegante en absoluto, tuvo que construirlo a base de distintos elementos que fue rescatando o adquiriendo de manera bastante irregular, la supuesta cápsula del tiempo no era algo físico sino un espacio imaginario de forma esférica cuyo centro era un poderoso electroimán. Pero a pesar de todo él estaba convencido de que funcionaría, sabía que sus cálculos eran correctos y había estado toda su vida preparándose para este momento.
Suspiró una última vez antes de lanzarse por primera vez al pasado, debería de ser sumamente concienzudo ya que cualquier pequeña modificación que produjera en el pasado produciría una situación paradójica. De acuerdo con su teoría, el continuo espacio-tiempo era bastante elástico de manera que las pequeñas modificaciones eran absorbidas de manera casi imperceptible, pero si las modificaciones eran demasiado importantes se alcanzaría el límite de la elasticidad de manera que el continuo se rompería con consecuencias incontrolables.
Se dirigió al pasado, unas cuantas decenas de millones de años, apareció en un bosque de helechos, la humedad era sofocante y se notaba la alta concentración de oxígeno, empezó a andar maravillado de la idea de ser el primer ser humano que recorría aquellos parajes, pasó entre los helechos gigantes y se encontró de bruces con un animal extraño, una especie de dinosaurio que no llegaba al metro de altura, se quedaron mirando unos instantes, calibrando la peligrosidad que desconocían el uno del otro, al cabo de unos instantes interminables el reptil salió corriendo despavorido. Decidió que ya había visto demasiado y volvió a su época.
A la vuelta encontró su casa totalmente cambiada, ordenada y sin cientos de libros esparcidos sobre cualquier superficie, plana o no, que allí hubiera, olió algo en la cocina e intentó recordar la última vez que alguién preparó allí algo que no estuviera precocinado, entró en la habitación confuso, y allí estaba ella, tal y como él la recordaba pero envejecida los quince años que habían pasado desde que murió.
Entonces comprendió lo que había pasado, durante su estancia en el pasado debió de cambiar algo, una variación imperceptible que produjo otro cambio imperceptible en el futuro pero lo suficiéntemente relevante como para que su avioneta no cayera en medio de Atlántico. Además se dio cuenta de que recordaba todo el tiempo transcurrido desde entonces, haberlo pasado con ella, casarse, tener hijos… de manera que el haberla perdido alguna vez se fue haciendo un recuerdo cada vez más borroso.
Decidió volver al pasado, esta vez sabía que se encontraría con el reptil y permaneció agazapado observándolo sin ser visto. Al volver se encontró su casa desordenada, y sin rastro de ella por ninguna parte, comprendió que había revertido aquello que había hecho la vez anterior y con ello la había vuelto a perder, tenía que volver para dejarlo todo como la primera vez.
Volvió a encontrarse por tercera vez en el mismo bosque del triásico, recorrió el mismo camino que la primera y se encontró con el mismo reptil de las dos anteriores, pero esta vez no salió corriendo sino que lo atacó, con una de sus garras le hizo un arañazo y él lo apartó de un manotazo, salió corriendo de allí y sin mirar atrás volvió a la máquina, cuando volvió notó otra vez la presencia de ella en la casa, ella salió de la cocina y le dijo “¿dónde te habías metido? estaba preocupada, has estado dos días fuera de casa” notó que algo iba mal cuando lo cogió en brazos y le dio un beso en la cabeza “mira que eres gamberro, mira que herida traes en la patita, seguro que has estado peleándote por ahí con los otros gatos” le llenó su comedero de pienso y le puso leche en su platito, él ronroneó de satisfacción.
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