Llevamos una temporada curiosa en lo obituario, ha muerto Alen Carr el tipo que se hizo rico ayudando a la gente a dejar de fumar, irónicamente murió de cancer de pulmón, también ha muerto Lauren postigo, que quizás sin quererlo nos ha hecho pasar momentos tan divertidos, también ha muerto el cerdo de George Clooney, tranquilas, lectoras, George sigue vivito y coleando (colocar chiste fácil aquí) el que se ha muerto es su cerdo enano vietnamita que tenía como mascota.
Y hablando de cerdos, también ha muerto Pinochet, y sinceramente, ni fú ni fá. No me alegro especialmente de su muerte, cuándo me enteré de la noticia me produjo un elevamiento de ceja y poco más.
Porque Pinochet es uno de los grandes hijos de puta de la historia pero vamos, que se murió 33 años tarde, su muerte ahora de poco me sirve, supongo que si lo hubiera sufrido algo más que como “concepto” seguramente lo habría celebrado, así que comprendo a quienes lo han hecho, pero vamos, el guiñapo que se murió y que seguramente se cagaba en los pantalones no habrá aportado nada más (y nada menos) que satisfacción moral con su muerte. Ojalá sirviera para algo, pero es que eso de la moral anda muy devaluado últimamente.
Peor vamos, que no me malentendáis, tampoco me he apenado, si lo han hecho las muertes de Max (así se llamaba el cerdo) o incluso la de Luren Postigo, de Allen Carr me reservo la opinión.

Posts relacionados con este: