Con cara de gilipollas me prometo a mi mismo no volver a emocionarme viendo un partido de fútbol.
Eso sí, diga lo que diga el marcador hemos ganado por goleada a los franceses en su propio terreno ya que hemos sido infinítamente más arrogantes que ellos, no somos capaces de tirar ni una vez a portería en un partido pero tópicos no dejamos uno vivo.
En fin, ya está, se terminó, amigos, fue bonito comprobar como gracias a una cosa tan trivial como un equipo de fútbol la gente salió a la calle, sin divisiones, olvidando rencillas, ya está, disuelvanse, pueden ustedes seguir matándose.

Posts relacionados con este: