Seguro que algun día, cuando suena el despertador habéis pensado: “mmmm, que bien se está aquí debajo de las sábanas, y afuera hace frío, podría llamar al curro, fingir voz de hecho polvo y decir que estoy muy malito” si, si, es un poco irresponsable y esa vocecita de tu interior te convence para que no lo hagas y mientras te duchas sigues pensando: “pues no era tan mala idea”
Pues bien, cuando luego te pasa de verdad no haces sino pensar: “gilipollas, has dejado pasar la oportunidad, has gastado tu cupo de enfermedades que te impiden ir a currar y en lugar de quedarte retozando te quedas hecho polvo, sudando y dando vueltas en la cama para encontrar la postura con la que menos te duele la cabeza”
En fin, qué os voy a contar?

Posts relacionados con este: