Mamá-gallina
Mi familia y otros animales 17-Febrero-2006[Durante mi viaje-relámpago de 2 dÃas a Madrid]
Mi madre: venga, quÃtate esa camisa, que te la pongo a lavar.
Yo: Que no, mamá, no te preocupes, que ya la pondré a lavar cuando vuelva a Barcelona.
M: Pues eres tonto, porque voy a poner la lavadora.
Yo: Ya, bueno, da igual
[30 minutos más tarde vuelve a la carga]
M: Venga, no seas tonto, quÃtate la camisa y ponte otra cosa y asà te la lavo y vuelves con la camisa limpia
Y: pero mamá, noes que es tonterÃa? que luego la meto en el trolley, que lo llevo lleno, y llega otra vez hecha un guiñapo.
M: Bueno, como quieras
[A la tercera va la vencida]
M: Venga cambiate la camisa, que voy a poner ya la lavadora.
Y: no vas a parar hasta que te de la camisa, verdad?
M: pues no
Y: no, si en encima te hará ilusión lavarme y plancharme la camisa, verdad?
M: Pues si, un poco
[poco más tarde tras su victoria, contraataca]
M: Oye, dame los calzoncillos que tengas sucios que asà te los lavo también
Y: …
Luego las mujeres os preguntaréis por qué somos los tÃos tan inmaduros, y lo jodido es que un poco (sólo un poco) echaba esas cosas de menos.
el 18-Febrero-2006 a las 11:26 am
La mÃa es igual. Realmente les hace ilusión.
el 18-Febrero-2006 a las 2:00 pm
Nunca he echado de menos cosas asÃ. Yo ante ‘pesadeces’ de ese estilo, corto por lo sano.