Y no me refiero al que sin duda siento por la niña, sino al que en su día sintieron Saliega y Garfio.
Saliega era una hembra de lince, la tercera de su camada y por tanto con pocas posibilidades de supervivencia, por ese motivo fue capturada cuando era una cría en Doñana, Garfio fue capturado con 3 años para incorporarlo a su programa de cría en cautividad.
Hace 64 días Saliega y Garfio dieron rienda suelta a su amor, a pesar de estar encerrados en una jaula, y fruto de este amor nacieron estos 3 bichos que tenéis en la foto. Aparte de ser adorables son los primeros ejemplares de lince ibérico criados en cautividad y con ellos se abre la puerta a la esperanza de la persistencia de esta especie, de las más amenazadas del planeta ya que sólo quedan 150 ejemplares.
Una buena noticia, joer.

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