Hoy he tenido un día duro en el curro, largo, pestoso.
He decidido soportarlo disfrazándome de surrealista, diciendo que si a todo, que magnífica idea, que todo estará listo para no ya para hoy, para ayer. He sonreido a gilipollas petulantes y me he solidarizado con enfurruñados niños de cincuentaitantos que protestaban justamente por eso que ellos llaman “lo mío”
Pero ya se acabó, les deseo de todo corazón que sean sodomizados por una abeja gigante con alas de lechuga, que su mujer les ponga los cuernos con la conductora del autobús, que yo me voy, mañana será otro día (concretamente el de ayer)
Dicho esto me pongo las espuelas, meto el elefante con piernas de gacela en la bolsa y sintonizo a Jiménez Losantos (si, hoy es un día surrealista, qué pasa?)
Mañana más.

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