La memoria, que es muy mala
españa y yo somos asÃ(n) 27-Enero-2005Lo cierto es que tener memoria es muchas veces una desventaja, bueno, más bien dirÃa que hay otros que se aprovechan de una mala memoria crónica que les atribuiré tratando de ser benévolo con ellos, porque si no la única posibilidad serÃa una cara de cemento, una falta total de escrúpulos y un cinismo sin lÃmites.
El ejemplo más claro es todo lo que está ocurriendo con la excarcelación de presos etarras, por ejemplo, lo que más mola y más neoliberal resulta es armar polémica, los socialistas son amigos de los terroristas y quieren sacarlops de la carcel, este argumento serÃa ridiculizado recordando por ejemplo, que sólo entre septiembre de 1998 y noviembre de 1999 fueron excarcelados por ercer grado, libertad condicional y otras causas 207 presos de ETA, qué hacÃa la AVT (presidente de honor incluÃdo) en aquella época, no recuerdo manifestaciones por las calles en las cuales concejales socialistas pudieran agredir a ministros populares. Es más, si uno lee la CronologÃa del Ministerio del Interior en el año 2003 lee el siguiente párrafo:
La juez Ruth Alonso justifica su decisión de excarcelar a otros dos etarras con el argumento de que ninguno de los cerca de 350 presos de ETA excarcelados desde la etapa del Gobierno socialista “ha vuelto a las armas”.
Ahora pregunta para listos con gafas: quién era el ministro del interior el año 2003?
En fin, mal dÃa para tener memoria, aunque precisamente hoy es algo imprescindible
el 27-Enero-2005 a las 4:24 pm
Y yo que sigo pensando que no tenemos los polÃticos que nos merecemos? que tan malos no somos caray, que nos merecemos algú polÃtico decente, no queda ninguno?? que tristeza oirles a todos, no saben más que echarse cosas en cara. Asà andamos todos a la gresca y ellos contentÃsimos por que es lo que quieren, eso les da más poder. Que asco de justicia, que asco de polÃticos… que paren un ratito el planeta que me tome un respiro por favor!
el 28-Enero-2005 a las 9:58 am
Yo no dejo de sorprenderme que intenten tergiversar tanto la realidad y olvidar datos significativos. Es el juego del ‘todo vale’, y desde luego, para mi no todo vale.