Archivo Mensual para Diciembre, 2004

Mientras unos dicen unas cosas…

Como por ejemplo en este caso todo un arzobispo de Mondoñedo (que en otra época ser obispo de Mondoñedo era mucho más de lo que es ahora)

Gea Escolano compara la homosexualidad con delitos como el robo o el asesinato

23-12-2004 AGENCIAS

El obispo de Mondoñedo-Ferrol, José Gea Escolano, ha hecho pública una carta abierta dirigida al ministro de Defensa, José Bono, en la que le pide que sea coherente con su fe cristiana y le aconseja “actuar como católico, en vez de alardear como tal”.

Monseñor Gea afirma que, en una reciente entrevista en televisión, Bono le atribuyó haber dicho que los homosexuales no entrarían en el Reino de los cielos. “Un católico que se precia de tal no puede hablar así de un obispo, atribuyéndole cosas que no dijo”, indica Gea. “Porque esto no lo dije yo; lo dijo San Pablo (…) De lo que se trata no es de condenar a nadie, sino de afirmar que el pecado no es camino de salvación; y una cosa es tener tendencias homosexuales y otra practicar la homosexualidad o el robo o el asesinato… aunque uno tenga tendencia a ello. Por lo que hemos de respetar a todos, lo cual no equivale a dar por bueno lo que uno hace. Y este es el caso de los homosexuales”.
José Gea recomienda a Bono que piense si está actuando como católico coherente, “defendiendo posturas que no están en sintonía ni con el Evangelio de Jesús ni con la enseñanza de la Iglesia”. “Un ministro que se gloría de católico, debiera defender dentro de su propio Gobierno los principios evangélicos, en vez de actuar en la misma línea en que están actuando, que ni es evangélica, ni cristiana, ni respetuosa con los grandes valores morales ni con los derechos humanos fundamentales”, agrega el obispo.

Otros dicen otras, en este caso un puto genio:

Los nombres
JUAN JOSÉ MILLÁS

De el pais

Resulta escandaloso que llamemos “tirar de la cadena” al hecho de accionar el dispositivo de la cisterna del retrete. ¿Es que nadie se ha dado cuenta aún de que no hay cadena del mismo modo que en el matrimonio entre homosexuales no hay “mater”? Qué fatiga produce tener que demostrar, semana tras semana, lo evidente. Para tirar de la cadena, tiene que haber una cadena, por favor. Nos subleva la pasividad con la que los individuos y las instituciones asisten a este horrible espectáculo por el que se deja de llamar a las cosas lo que son. Y a ver si se nos entiende bien: no es que estemos en contra de los mecanismos de evacuación actuales. Lo que nos indigna y crispa es que se le llame tirar de la cadena a una cosa que no sabemos lo que será, porque no somos lingüistas, pero que no es tirar de una cadena ni nada que se le parezca remotamente.

Y esto no es una opinión personal, sino que está en la propia naturaleza de los hechos. Vaya usted ahora mismo al cuarto de baño, inclínese sobre la cisterna y apriete el botón. ¿Acaso ha tirado de alguna cadena? ¿No? ¿Pues por qué lo llama así? Tampoco queremos decir que se le llame “apretar el botón”, pues no todas las cisternas tienen un botón. Que se le llame como se quiera, en fin, con tal de no atentar contra el significado original de la expresión tirar de la cadena, que quiere decir tirar de la cadena del mismo modo que matrimonio significa matrimonio. Estoy seguro de que ningún obispo de los que se oponen, con toda la razón, a llamar matrimonio a la unión de dos homosexuales llama tirar de la cadena a la acción de poner en marcha el sutil mecanismo de la cisterna del cuarto de baño de su palacio. ¿Por qué? Porque son gente culta y a la que le gusta llamar al pan pan y al vino vino.

Y a ver si nos aclaramos también con el significado de nación porque no estamos dispuestos a arrojarlo por el retrete tirando luego de lo que haya que tirar, y que ya se ha demostrado que no es una cadena. Si es preciso volver a las trincheras se vuelve a las trincheras, pero que quede claro que una cosa es el matrimonio, otra la nación y otra la cadena. Y no es que uno esté en contra de las cadenas; al contrario, vivan las cadenas, pero llamando a las cosas por su nombre.

Por cierto, no quisiera restar un ápice de coherencia al señor Gea Escolano, decir lo contrario a lo que ha dicho hubiera sido hipócrita por su parte, en realidad el problema no está en la iglesia sino en que a quienes nos gobiernan les importe algo la opinión de la iglesia a la hora de tomar decisiones.

Comparte esta entrada:
  • email
  • Print
  • Meneame
  • RSS
  • del.icio.us
  • Twitter
  • Facebook
  • MySpace
  • Technorati
  • LinkedIn

Feliz navidad

… y esas cosas, procurad ser felices como lombrices, si se puede elegir…

PD: en teoría hoy dormimos ya en la casa, ya veremos :)

B.S.O. de la navidad:
EL verano de Kikujiro
Amelie
Henry mancini
(lo más parecido a los villancicos que soportamos)

Comparte esta entrada:
  • email
  • Print
  • Meneame
  • RSS
  • del.icio.us
  • Twitter
  • Facebook
  • MySpace
  • Technorati
  • LinkedIn

La lotería

Hoy si que si, hoy nos toca la lotería, así le podré pedir al jefe que me de el día de mañana libre y pediremos hora en el banco, que nos vayan preparando la alfombra roja.
Por más que lo intento no me sale ser supersticioso, no sé de números bonitos y feos, no soy capaz de decir que un número va a tocar porque como va a tocar un número terminado en “13″, o que empiece por “0″, será que me costó demasiado aprobar la estadística y la tengo la probabilidad tatuada en mis plegues cerebrales.
Por ejemplo, en Sort (Lleida) dicen que siempre toca la lotería, pero se omite el pequeño detalle de que en la administración de “La Bruixa d’Or” se han vendido 5000 millones de pesetas en lotería de navidad, así que aunque compre lotería en Sort, aunque el nombre de dicho pueblo signifique suerte en catalán, uno tendría las mismas probabilidades de que le toque el gordo que habiéndola comprado en Vallekas.
Sobre los números raros esto dice la cadena ser:

Se dice que, por lo general, los españoles son supersticiosos, y debe de ser verdad en función de algunos de los números que se han agotado. Por ejemplo, la candidatura olímpica Madrid 2012 se hizo con 285 décimos con el número 2.012 y el día que coincidía con esas cifras, el pasado 20 del 12, el número se agotó.

El número de la fecha de boda entre el Príncipe Felipe y Leticia Ortiz, el 22.504, ha corrido igual suerte, y los madrileños agotaron ya hace tiempo las series existentes en la capital. Otros, en cambio, creen que las desgracias pueden traerles suerte, y esa creencia ha hecho que se agotara en Madrid el número 11.304, el de la fecha de los atentados en Atocha.

Por cierto, acabo de enterarme que el gordo ha caído en Sort, en el número 54600, feísimo, nos hemos quedado sin el gordo, menos mal que nos queda la salud, mañana tengo hora con el médico a ver que me dice de las transaminasas.

Comparte esta entrada:
  • email
  • Print
  • Meneame
  • RSS
  • del.icio.us
  • Twitter
  • Facebook
  • MySpace
  • Technorati
  • LinkedIn



Switch to our mobile site