Con todo le follón de la casa se me pasó que tenía un viaje a Madrid en perspectiva: un curso de 3 días, 2 puentes aéreos, la agenda apretadísima pero con tiempo para pasar a ver a mis antiguos compañeros de Madrid y a los pocos colegas del grupete que éramos que quedan en la capital. He comprobado que se está extendiendo un curioso virus entre la gente de mi edad que lleva a las mujeres de mis amigos y conocidos así como a mis amigas y conocidas a quedarse embarazadas sin remisión, será el reloj biológico ese.
Por lo demás poca cosa nueva, Madrid sigue tal y como la recordaba, lo poco que pude ver desde la ventana del hotel y desde las ventanillas de los taxis.
Cuando casi aterrizaba el avión de vuelta miré por la ventanilla y me pegué un buen susto ya que todo lo que veía era negro y brillante, no me había dado cuenta, era el tono que el sol de la tarde da al mar, que estaba en Barcelona, no en Madrid, que aquí hay mar!!!!!
Pero entonces me dio un poco de pena dejar Madrid.
Espero volver sin tardar demasiado y que sea por placer.

Posts relacionados con este: