[Continuación de Esperando (I)]

Hace una hora que C. se marchó, no sé como se me ocurrió invitarla a casa, nunca me hubiera imaginado que haría algo semejante, quiero a L, la quiero con locura, pero se me cruzaron los cables, me enrtó la angustia de pensar que hace años que no estoy con otra mujer y probablemente nuca estaría con ninguna otra. C. es la nueva de contabilidad, todos andan babeando detrás de ella, quizás mi indiferencia fue lo que me permitió traspasar su coraza, me la encontré en la máquina de café, me comentó algo de su ordenador de casa estropeado, le dije que viniera a casa que aquí lo podría hacer, vino, tomamos unas cocacolas y terminamos echando un polvo brusco y sin ganas. Luego le pedí por favor que se fuera.
Así que aquí estoy, esperando a L, que debe de estar a punto de volver de viaje, espero que le haya ido bien. La he echado mucho de menos estos días, por muy cínico que pueda resultar que diga eso precisamente ahora, demasiado. Nunca imaginé que tendría tantas ganas de ver a alguien.
Sé que debo de contárselo, que se lo debo, que después de tantos años lo menos que puedo darle es algo de sinceridad. También sé que puede ser que me mande a la mierda, que por un error tonto puede ser que nuestra relación termine escapándose por el sumidero. Pero aún así debo de ser sincero.
Alguien ha cerrado con fuerza la puerta del portal, debe ser ella, que viene con ganas de verme.

[Continuará]

Posts relacionados con este: