Y mi mecanismo, amén de la niña, que ya la considero como un añadido, o yo como uno suyo.
Hace tiempo que no cuento demasiadas cosas personales, al menos no directamente, aunque sí lateralmente, o sea, que si hacemos algo interesante lo cuento y así podéis decir: “coño!!! han hecho tal cosa”
Por si alguien sigue nuestras andanzas sobre está página, casi mejor que lea a la niña que siempre es más prolija en las explicaciones.
La verdad es que poco que decir, seguimos siendo tan patata-sillón como siempre, auqnue desde que tenesmos el satélite vemos cosas de calidad e incluso en catalán (que dicho sea de paso cada vez lo entiendo mejor)
Creo que ya hemos incumplido todos y cada una de los propósitos de año nuevo lo cual está muy bien ya que no tenemos que volver a preocuparnos por ellos.
Otra de las divertidas novedades es que apenas nos queda crédito en la visa y andamos bastante pelados de pelas (que hijoputas los de Gas Natural, vaya susto que nos han dado) menos mal que enseguida llegará Santa Nómina, que además este mes vendrá bastante hinchada, a ver cuanto nos dura.
Quizás lo más divertido y emocionante de estos días sea la montaña rusa hormonal que la niña tiene encima, a veces se pone muy tontorrona y yo me río mucho con ella.
Por lo demás poco más, el jueves me voy de viaje a Sevilla, es una convención con todos mis compañeros de curro (me hace una ilusión que ya me pasó, hay que ir disfrazados de casual-informal-pero-con-buena pinta y si la noche se alarga más de uno terminará yéndose de putas) vamos con una agenda cerrada a hierro y fuego, es una pena porque podría visitar a C (a la que le debo noticias desde hace un web, lo siento, soy un perro, espero que me perdones) y a G. que solía ser mi mejor amiga y de la que no sé desde hace casi un año. Por cierto, hoy es su cumple.
Y poco más que contar, pero ya es suficiente, no?

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