Sistemas electorales
españa y yo somos asÃ(n) 13-Enero-2004Zapatero se ha rodeado de un grupo de notables que le ayudarán en su intento de ganar las próximas elecciones, notables, si, porque de lo que andan un tanto escasos es de sobresalientes y, si se me permite seguir con la comparación de las notas escolares, algún aprobado raspadillo y gracias se les ha colado.
Cada vez me dan más miedo estas elecciones, me acojona sobremanera que el PP pueda volver a ganar por mayorÃa absoluta, y la verdad es que el PSOE se lo está ganando a pulso.
En una muestra de coherencia sin lÃmites Zapatero habla de la España plural y progresista, y al mismo tiempo elige para su grupo de bienes altos a un doberman como RodrÃguez Ibarra, que para seguir apagando el fuego con gasolina apuesta ahora para modificar la Inmaculada Constitución para impedir que un partido que no alcance un porcentaje del 5% del voto nacional pueda tener representación parlamentaria y de esta manera “acabar con la pesadilla de los nacionalismos que especulan con sus votos para llevarse cuatro duros”.
El sistema electoral español se basa en dividir el pais en circunscripciones (una por provincia) a las que se asignan un número de diputados y entre los partidos que se presentan a dichas circunscripciones se reparten los diputados.
Es un sistema que tiene sus defectos y sus ventajas, pero el caso es que funciona, lo que propne Ibarra serÃa una similar a la existencia de una única circunscripción nacional, lo cual llevarÃa a la desaparición de las minorÃas del parlamento, se quedarÃan solos PP y PSOE e IU rozarÃa el 5%
Ya puestos podrÃamos entonces optar al rocambolesco sistema electoral americano.
Luego está el tema de las litas electorales abiertas o cerradas, lo más democrático serÃa el sistema de listas abiertas pero se corre el peligro muy cierto de que se fomente de este modo el tráfico de influencias y el caciquismo, los más populares no tienen por qué ser necesariamente los mejores (a Galicia me remito) Unas listas cerradas con el cargo asociado al partido y no a la persona podrÃan ser la solución a casos como lo ocurrido en Madrid pero la verdad es que democráticamente queda muy feo llevar la apisonadora de la disciplina de partido a las papeletas electorales. Ya digo que el sistema actual quizás no sea perfecto pero es posible que sea el menos malo de los posibles, siempre teniendo en cuenta que cualquier proposición va a contentar a unos y a contrariar a otros.
el 13-Enero-2004 a las 12:08 pm
Lo de Rodriguez Ibarra he preferido callármelo porque nada suave hubiese podido decir.