Muy buenas, soy un pavo, no no estoy usando argot para referirme a mí mismo del mismo modo que podría haber dicho “soy un tío” o “soy un fulano”, no, soy un pavo común, o un meleagris gallopavo si preferís llamarme por mi nombre científico, el caso es que estoy muy indignado por un reciente caso de intrusismo laboral.
Resulta que recientemente se celebró Acción de Gracias y el presidente del mundo mundial y parte del sistema solar, George W Bush se trasladó hasta Iraq, allá en los confuines del imperio, allí celebró la cena de acción de gracias con los soldados estadounidenses que allí se encontraban, arriba tienen la foto, el presidente es el que no tiene un plato debajo. Pues resulta que el “pavo” que aparece en la foto es una farsa, es un pavo de plástico, perteneciente al atrezzo de la empresa de catering que sirvió la cena. Supongo que ustedes no serán conscientes de cuan gran afrenta supone eso, porque hace falta ser un pavo para saber la importancia que tiene acción de gracias para un pavo, es como san isidro para un mihura o el estreno de la tercera entrega de “el señor de los anillos” para un friki.
Con acción de gracias no se juega, uno se ha preparado minuciosamente para la ocasión, lo han tenido encerrado en condiciones infrahumanas, le han inyectado hormonas para acelerar el engorde, le han metido la comida en el buche a través de un embudo… y todo esto para qué? para que al final el que se lleve los honores y salga en las fotos sea una vulgar copia de plástico, es indignante, es como si en la boda de leticia ortiz pusieran langostinos de escayola pintados, o en la de anagagaznar las botellas de vega sicilia en realidad estuvieran rellenas de vino “don simón”
Es vergonzoso, con la dignidad de un pavo no se juega.

Posts relacionados con este: