Esta mañana, tras un sueño intranquilo me desperté convertido en un monstruoso molusco. Miré hacia abajo, y comprobé que mi ya bastante hinchada tripa había adquirido un color anaranjado nada tranquilizador.
Intenté incorporarme, pero la carencia de piernas me lo dificultó, pude comprobar que sobre mi espalda se había formado una especie de caparazón negro, muy duro.
Al final pude levantarme, como cada mañana y me dirigí al espejo, a ver si la pesadilla que había sufrido había dejado marcas sobre mi cara en forma de ojeras. Y todo yo era una ojera, una gigantesca ojera de color naranja. Me había convertido en un mejillón!!!!!!!
Ahora que hago? la niña aún no se ha enterado, afortunadamente, mi trabajo peligra ya que no me veo mucho futuro como ingeniero bivalvo.
Me he estadop replanteando mi vida, no sé quizás debería de cambiar de aires, ahora en la costa no me faltarían oportunidades, en alguna paella o en algún coctel de marisco.
Ayyy, que dura la vida de un gasterópodo, me voy a dar una vuelta, no sé si que ponerme, si al vapor, a la vinagreta o con bechamel.

Posts relacionados con este: