Tenía que conseguir más dinero,
idas de olla 28-Marzo-2003Tenía que conseguir más dinero, no sabía cuanto llevaba pero lo que si sabía es que no era lo suficiente, miró otra vez el escaparate de la casa de empeños, no se acercó demasiado como el otro día para que no la echaran, allí la vio, de color dorado y con unas piedras transparentes que bien pudieran haber sido diamantes, ella en su día lo creyó; se alejó arrastrando los piés, como había llegado, a la salida del centro comercial había visto unas cajas de cartón y puede que alguna le sirviera de cama esa noche.
Recordó él tuvo que irse. le dijo que lo esperara y ello lo esperó, le dijo que volvería y ella no volvió a saber de él. Le regaló una pulsera, muy cara, le dijo, como despedida y ella la guardó durante el largo tiempo que le estuvo esperando. Había dejado todo para dedicarse a esperarle a tiempo completo, nada para ella tenía sentido, perdió trabajo y familia, la echaron de casa y vagó sin rumbo por la ciudad, mirando a la cara de los hombres que encontraba y que le recordaban vagamente a él, llegó un momento en el que lo único que consiguió tener fue una pulsera que le habían regalado, no podía soportarlo más y la vendió, por cuatro perras, es de fantasía, le dijeron e invirtió su ganancia en cartones de vino que le alimentaron el alma cuando tenía el cuerpo famélico.
Pero un día lo vio, iba con su mujer y con sus hijos y no reconoció a la tirada de la vida que le saludaba desde el suelo con la boca abierta y ojos ya inexpresivos.
Desde aquel día ella decidió recuperar la pulsera, seguramente sería la manera de recuperar su antigua vida, e ineludiblemente de recuperarlo a él, costaba bastante más que lo que le habían dado por ella, pero ella conseguiría el dinero, estaba segura.
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