En tu ausencia
veo como nada tiene sentido,
esa coraza de la que presumía
se clava en la carne tierna
que esconde pero no protege.
Sólo me queda pensar,
estar condenado a una muerte
dulce y enrevesada.
Por qué será que el tiempo,
antes vertiginoso, me tortura
con un fluir viscoso
en el que estoy atascado.
Como siempre fallo
cuando intento hacerme comprender,
no lloro porque no debo
y muerdo mi corazón
hecho trizas y despedazado.
Y lo peor de todo el pensar
que nunca sabrás nada de esto,
y yo condenado a estar contigo,
eras mi última oportunidad.
Vuelve el cínico amargado,
siempre tirado a tus pies,
te comprendo, te ayudaré,
mas no me pidas ya otra vez
que te muestre mi flaqueza
ya que sólo verás mi patetismo.
Adiós, contigo se va
ese amor del que siempre renegué.
Adiós, aquí estoy,
no se cuanto tiempo,
pero por ahora estoy parado,
estúpido, cansado, aburrido,
amargado, frustrado amante,
enfebrecido, iluso.
Creía que ese tren que se va
no llevaba mi dirección,
pero en el viajan mis maletas
y yo sigo en la estación.

Posts relacionados con este: