Llevaba mucho tiempo deseando necesitando un respiro, casi podría decir que 11 meses ya que en Navidades, puentes largos, semanas santas y similares no consigue uno desenchufar lo suficiente como para recargar las pilas; por más que como @AntonioPamos nos cuenta en su último post que el trabajo puede ser una fuente de satisfacción y autorrealización, yo he de confesar que soy más bien de los que me causa bien poca satisfacción trabajar y autorrealización la justa y que viene dada sobre todo por lo crematístico, en tanto y en cuanto pongo en venta parte de mi tiempo de ocio a cambio de un dinero que me permite disfrutar del resto con mi familia. Cada cuál encontrará su propio compromiso (si puede, que esa es otra) entre la cantidad de ocio que sacrifica y la remuneración que recibe por ello, o sea, por la calidad del tiempo de ocio que le resta.
De todos modos, he de decir que, aunque necesitaba estas vacaciones inminentes ya que el año está siendo jodido laboralmente (jodido por la cantidad de trabajo, ojo, que en estos tiempos tampoco es cosa de andar quejándose) no puedo quejarme de la calidad de mi ocio y no porque hay ido a bucear a las maldivas o a Finlandia a ver auroras boreales, pero he podido disfrutar de una familia que hace que quedarse en casa remojando el culo en la piscina (2,5 metros de díametro, no os penséis que es otra cosa) es suficiente satisfacción. No hago cosas “guays” pero Érika, mi compañera, la que me soporta y mi más mejor amiga y Chloe, que sólo de pensar en ella se me humedecen los ojos hacen que cualquier cosa que haga lo sea.
Disculpad mi tono ñoño/baboso pero tenéis que comprender que llevo toda la semana de Rodríguez; 3 generaciones, mi suegri, Érika y Chloe se han ido a la paya, en una especie de crossover entre “Thelma y Louise” y “Mira quién habla”, esta tarde vuelven, ¡cómo las he echado de menos!
PS: de Gusiluz hablaremos en otro momento ;)



Últimos Comentarios