Archivo para la Categoría 'La esfera azul'

Para pensar

Manifestación contra el aborto

Hay temas sobre los que no debería leer ni infomarme, hechos que deberían pasar sin que yo los notará porque me pongo de muy mala leche cuando leo/escucho determinado tipo de opiniones.
Viendo el video colgado en el manifestómetro sobre la manifestación del pasado sábado, me he puesto de mal humor y solo podía pensar en rebatir cada uno de los argumentos que ofrecen los entrevistados. Quizá también se une el hecho de que estar a favor del aborto, esta mal visto; participo en diversos foros donde te tienes que tragar tus ideas porque corres el riesgo de pasar a ser persona non grata, porque tu opinión suele ser políticamente incorrecta por muy documentada que este y sobretodo porque los provida (termino que necesita una revisión urgente) son tan vehementes, tan categóricos y tan cerrados que no dan oportunidad a escuchar algo diferente a lo suyo.

En cuanto a la nueva ley, me parece cojonuda: La ley de plazos, evita acogerse a supuestos poco creíbles y da a la mujer el poder de decidir sobre su cuerpo. Se acabo abortar porque si, estando de 7 o 8 meses, cuando el feto es completamente viable solo por capricho de la madre, pasadas las 24 semanas será un tribunal médico el que decidirá y no imagino nada mejor.
Y el punto más espinoso, el poder abortar con 16 años sin conocimiento de los padres, que quieres que te diga, si has educado a tu hija con una falta de confianza total hacia ti, normal que no te diga ni mu a la hora de abortar, pero entonces lo malo no es que aborte sin tu conocimiento, lo malo es que no has educado a tu hija como debías, cuando en una situación critica es incapaz de recurrir a ti. Yo lo tengo claro, si a los 16 años me hubiera encontrado en esa tesitura:  mi madre hubiera sido la primera en saberlo, ella era mi  mayor apoyo y nunca han existido secretos gordos entre nosotras. Si es hoy en día, que se supone que soy una mujer hecha y derecha, y ella sigue siendo mi punto de referencia y mi consejera para las cuestiones que importan; de hecho, espero saber crear con Chloe la complicidad y la confianza que me unen a mi madre.

Padres separados

Leo esta noticia y no puedo dejar de sorprenderme.  Los divorcios no son platos de buen gusto sobretodo cuando hay niños de por medio y la actitud que tomen los padres es vital para que el proceso sea más o menos traumatico. No logro entender la actitud de esa madre que pone por delante sus sentimientos al bienestar de su pequeña, no comprendo como el odio no le deja ver el daño que le esta causando…
Esto me ha hecho recordar mi historia, tan diferente a la que explican en el país .

Yo soy hija de padres separados, su divorcio no fue para nada conflictivo y a mi me importuno apenas nada; recuerdo que el día que mi padre se fue de casa definitivamente, mi madre se sentó conmigo e intento explicarme la situación de una manera muy sencilla para que yo lo entendiera (tenia 8 años), mi respuesta la asombró: “se va porque hablais bajito, verdad?” Porque yo fui afortunada, jamás tuve que presenciar una discusión o una riña pero sabia que las cosas no iban bien porque hablaban mucho en susurros por la noche y porque veia a mi madre triste.  La relación con mi padre empeoro con los años porque se desentendió de mi, ya no solo económicamente que esto lo hizo desde el primer momento (tan solo llego a pasarme la pensión el primer mes, a pesar que mi madre renuncio a su parte) sino que también lo hizo emocionalmente, aun así mi madre jamás dijo nada malo de él y se que le quemaba por dentro su comportamiento, pero nunca, nunca puso en duda su persona.  El tipo de persona que es mi padre lo descubrí con quince años la tarde de nochebuena y recuerdo que ella me abrazo y me consoló y mientras yo lo insultaba llena de rabia entrecortada por mi llanto, ella se mordía la lengua. De mayor me entere que al poco ella se presento en su casa para cantarle las cuarenta, para recordarle que su hija le necesitaba y para ponerle las pilas; no sirvio de mucho por no decir de nada pero volvio a hacerlo cinco años después, cuando él de nuevo me rompio el corazón.
Siempre le estaré agradecida por como se comporto, por como me antepuso a todo y por como supo suplir la carencia de la figura paterna; aun recuerdo el primer insulto que le dedico cuando meses despues (y tras tratamiento psicologico) decidi cerrar la puerta que aún tenia abierta a nuestra relación, “es un cabrón y nunca le perdonare el daño que te ha hecho”.  Echando la vista atrás no puedo dejar de emocionarme por la suerte que he tenido y tengo al tener una madre así.