El día 17 fue nuestro aniversario: 8 años juntos y 5 con papeles de por medio. Shak se cogio el lunes y el martes libres para poder alargar el fin de semana y hacer algo especial para celebrarlo; este año iba a ser diferente, dada la situación economica (y helada) que tenemos por culpa de la calefacción, suspendimos nuestra habitual escapada a Girona. La idea era pasar un día en Barcelona en plan tortolitos y otro dedicarlo a estar en casa de sofa, manta, sexo y risas.
Pero oh, Chloe empezó con fiebre el sábado, continuo el domingo, el día de tortolitos en Barcelona se cambio por: visita al pediatra/compra de medicinas/poner el termometro 2.000 veces/tener a Chloe en brazos/dormir con ella en la cama y finalmente el día de nuestro aniversario en vez de: sofa, manta, sexo y risas. Fue: sofa, manta, termómetro y Chloe entre los dos.
Al final agradecimos nuestra maltrecha economia porque de haber tenido la escapada a Girona planeada, nos hubieramos tenido que comer el precio de la habitación de hotel con patatas y la verdad, tampoco estuvo tan mal (si obviamos el sufrimiento de ver a la peque toda toveta) y disfrutamos de unos días en familia y constatamos que sea como sea, mola más ser tres que dos.
estos niños nuestros tienen en don de la oportunidad, eh!
Bueno, a mí me consuela cuando M. tiene un día pachuchi y puedo ser yo quien la cuida… justamente el sábado se pegó un tortazo de cuidado que hasta tuvimos que pasarnos por urgencias y afortunadamente el lunes tenía fiesta para estar con ella!
Pobrecita la peque, pero bueno, a estas edades no se libra ni uno. De todas formas, no se está tan mal en casa, eh??
Enhorabuena por el aniversario !!!!
besos