Día de la madre

Despues de pintar, encintar, pintar y pintar. El domingo nos dimos el día libre (vale, que el salón ya estaba acabado y solo nos faltaba pintar el tramo de escaleras que suben al segundo piso)  y decidimos disfrutar del día de la madre.

Le llevamos a mi madre su regalo: una entrada para ver a Faemino y Cansado este viernes en el teatro, y nos fuimos dando un paseo a Granollers. Alli dejamos libre a Chloe que recorrio la Porxada (el epicentro de Granollers) persiguiendo palomas, queriendo jugar al balón con los mayores, mirando escaparates de zápatos (parece que ha heredado la afición de su mami por el calzado), pisando toda tapa que encontraba e haciendo amiguitos a base de gritos y sonrisas. Acabamos el paseo comiendo en nuestro restaurante insignia, donde ya casi tenemos mesa propia.

La tarde fue menos agradable, toco sesión de limpieza, colada y tareas varias de la casa mientras la beba y el papi se marcaban una larguisima siesta. No he mencionado el regalo porque no hubo, mis dos despistes andantes olvidaron que era el día de la madre y aunque al principio me molesto, luego viendo a Chloe comerse el mundo con sus pasitos inseguros y disfrutando de una mañana perfecta, fue el mejor regalo que podia tener.

1 Respuestas para “Día de la madre”


  • Pues eso digo yo! Qué mejor regalo que ese?
    Imagínate cuando te pueda hacer algún dibujo o alguna cosilla, eso debe ser insuperable!!
    Me alegro de que pasarais tan buen día y… Felicidades!!!

    Veo que las obrillas bien, ya tenéis el salón pintadito! Ahora, a descansar un poco que estaréis agotados.

    Un abrazo!

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