Archivo Mensual para noviembre, 2008

8 meses

Peso: 7,180 g
Altura: 69 cm
Diámetro de la cabeza: 44 cm

Avances significativos:

- Ya se aguanta de pie sola sin apoyo durante unos 20 segundos, el tiempo suficiente para dar palmas.
- Es una gran fan de las galletas maria, en eso ha salido a mi.
- Habla hasta debajo del agua, es un no parar de balbuceos mezclados con papa, mama, yaya…
- Le encanta jugar al pilla-pilla: empieza a gatear, se gira te mira, te hace una sonrisilla traviesa y vuelta a gatear a toda prisa. Cuando la “pillas”, se muere de risa.
- Ha eliminado la siesta de la mañana y ha reducido en una hora la de la tarde, en total durante el día apenas duerme 45 minutos.

7 meses

Peso: 6,980g
Altura: 68 cm
Diámetro de la cabeza: 44 cm

Avances significativos:

- Hemos pasado la primera bronquiolitis, la primera gastroenteritis virica y ahora tenemos un resfriado viral y conjuntivitis. A este ritmo nos hacemos con todas las -itis del mundo, jo!
- Ha comido gajos de mandarina y trocitos de melón. Los churrupetea un rato y luego los olvida y viene hacia ti con las manos pringosillas, un amor.
- Tenemos casi, casi fuera los dos dientes de abajo! Y no han supuesto la más minima molestia.
- En la guarderia se disfrazo de castañera, comio boniato, toco las castañas y no lloró con la castañera que fue a cocinarlas.
- Sigue siendo teta-adicta.
- Ya identifica los nombres, cuando nos oye llamar a Moe mira hacia donde suele dormir el gato, si le dices mamá me mira a mi, si es papá lo mira a él y si oye su nombre se gira hacia quien lo ha dicho a la velocidad del rayo.
- Ha subido su primer escalón y casi me da un patatús cuando la vi encaramada hacia el segundo (nota mental: hay que comprar una barrera para las escaleras YA).
- Ha aprendido el concepto de juerga y a la que oye “fiesta, fiesta” con tono marchoso se pone a pegar saltitos y mover los brazos.
- Su devoción por el mando a distancia de Ono sigue ganando enteros, es que lo ve y le hacen los ojos chiribitas.
- Ayer en pleno ataque febril, le dio por acariciarnos el pecho con mucha suavidad, haciendo circulos; esto no es que sea algo espectacular pero acostumbrados a sus manotazos merecia tener un lugar en la lista.