Mercado

Todos los miércoles Chloe y yo vamos al mercado que hacen en nuestro barrio. Compramos plátanos al hombre que nos llama guapas y nos cuenta cada semana una anecdota sobre sus clientes; luego nos vamos al puesto de las pastas y frutos secos donde siempre hay cola y donde no deberiamos comprar, por aquello de la operación bikini, pero su pastel de queso es tan delicioso, que cada dos semanas picamos. Al lado esta el puesto donde compramos los melones, a una mujer a la que le encantan los niños pero no los ha tenido, a veces también le compramos otras frutas mientras la mujer piropea a Chloe constantemente.
Seguimos paseando por diferentes paradas hasta llegar a las olivas donde Tere nos atiende, ella es abuela de una niña de dos meses y esta enamorada de mi bebé. En esta parada siempre nos entretenemos un rato explicándonos como crecen las chiquitajas y si no tiene mucha gente, sale a achuchar a mi nena un poquito.
Luego llega la parada de los moros, donde la verdura esta baratisima y te tienes que pelear con las marujas del barrio para poder alcanzar los pimientos o las cebollas. En el resto de puestos rara vez compramos, eso si acabamos de recorrerlo para alargar el paseo y mirar uno en concreto, que tiene ropa preciosa de bebé; es de una tienda de una población cercana y los precios son caretes, no solo para un mercado sino también para una tienda, aunque he de reconocer que alguna vez Chloe vuelve del mercado con algo nuevo que estrenar.
Cada miércoles cuando bajamos al mercado me preparo mentalmente para encontrarme con mucha gente, que me parará para ver a la nena, para preguntarme por la familia y para cotillear de la vida. A algunos no los reconozco pero actuo como si lo hiciera, porque como muchos me dicen: me han visto crecer. Y en el fondo, he de reconocer que es una de las cosas que más me gusta de vivir en el barrio: no estar rodeada de desconocidos.


3 Comentarios a “Mercado”

  1. 1 kizz

    Admito que es bonito lo que describes, pero muy a menudo me pasa que prefiero precisamente estar de incógnito, que nadie me reconozca ni me diga nada, y así aprecio de verdad cuando me conocen en algún sitio, igual es que soy muy esquivo y selectivo, pero encima lo que describes va en contra de mi sentido práctico, ir de tienda en tienda… arg!
    Pero lo de bonito como lo vivis, lo trasluce todo el post :)

  2. 2 ShAkEr

    Yo odio cuando me paran, yo soy de los de kizz ;)
    (por cierto estaría bien una quedada barcelonesa y así conocéis a la peque)

  3. 3 Keros

    Buff!! La gente se muestra muy cariñosa con las mamis que tenemos bebés, pero lo cierto es que, cuando tienes prisa, llega un momento que te cansa, verdad?

    De todos modos, a mi me encanta que me digan lo guapísima que es Núria y lo muchísimo que se parece a su padre cuando era pequeño…. y eso solo lo sabe la gente que lo ha visto crecer, con lo cual, estoy de acuerdo contigo en lo genial de vivir en el barrio de toda la vida.

    Un besito a la peque!

Deja un comentario