Hace demasiado bochorno y llevamos días sin ganas de casi nada.
Chloe solo se calma en el baño y cuando le paso una toalla, previamente empapada en agua fresquita, por el cuerpo. A la hora de dormir es asfixiante, llego cada día a la cama que parece que salga de la ducha, porque nuestra bebita se duerme en brazos y acabamos las dos empapaditas de sudor (igual suerte corro cada vez que toca hacer siesta); me paso el día con la teta al aire porque es lo único que toma la nena y claro tiene muchas más sed, así que cada dos por tres chupito de leche. Esta tarde era tan insoportable que me he visto tentada de montarle la piscina hinchable en medio del comedor para que disfrutara y se refrescara un rato y la verdad, no descarto la idea aunque mi casa empiece a tomar forma de circo.
El día 12 nos vamos a Galicia, espero que allí haga fresquito y podamos desenchufar de este tiempo tan agobiante.
Y por que no me quede un post hiperdeprimente, añado que la peque ya tiene 4 meses y luce su primer corte de pelo, ahora es un melocotoncito.
Todos los miércoles Chloe y yo vamos al mercado que hacen en nuestro barrio. Compramos plátanos al hombre que nos llama guapas y nos cuenta cada semana una anecdota sobre sus clientes; luego nos vamos al puesto de las pastas y frutos secos donde siempre hay cola y donde no deberiamos comprar, por aquello de la operación bikini, pero su pastel de queso es tan delicioso, que cada dos semanas picamos. Al lado esta el puesto donde compramos los melones, a una mujer a la que le encantan los niños pero no los ha tenido, a veces también le compramos otras frutas mientras la mujer piropea a Chloe constantemente.
Seguimos paseando por diferentes paradas hasta llegar a las olivas donde Tere nos atiende, ella es abuela de una niña de dos meses y esta enamorada de mi bebé. En esta parada siempre nos entretenemos un rato explicándonos como crecen las chiquitajas y si no tiene mucha gente, sale a achuchar a mi nena un poquito.
Luego llega la parada de los moros, donde la verdura esta baratisima y te tienes que pelear con las marujas del barrio para poder alcanzar los pimientos o las cebollas. En el resto de puestos rara vez compramos, eso si acabamos de recorrerlo para alargar el paseo y mirar uno en concreto, que tiene ropa preciosa de bebé; es de una tienda de una población cercana y los precios son caretes, no solo para un mercado sino también para una tienda, aunque he de reconocer que alguna vez Chloe vuelve del mercado con algo nuevo que estrenar.
Cada miércoles cuando bajamos al mercado me preparo mentalmente para encontrarme con mucha gente, que me parará para ver a la nena, para preguntarme por la familia y para cotillear de la vida. A algunos no los reconozco pero actuo como si lo hiciera, porque como muchos me dicen: me han visto crecer. Y en el fondo, he de reconocer que es una de las cosas que más me gusta de vivir en el barrio: no estar rodeada de desconocidos.
El miércoles nos embarcamos en nuestro primer viaje como familia para ir a ver a mi familia política (también conocida como la shak family). El viaje ha dado mucho de si para solo haber estado fuera cuatro días. Podría contaros cada detalle pero mejor hago un top ten de lo mejor del viaje (el orden es irrelevante).
1. El ave es una gozada, era nuestra primera vez, bueno mía y de Chloe porque shaker esta ya muy curtido en este tema y es comodísimo. No me vuelven a ver coger un avión para visitar los madriles.
2. A pesar de mi miedo inicial, la nena supo portarse como una campeona y se gano a sus abuelos a la primera sonrisa que fue en cuanto la cogieron en brazos. No extraño nada la casa, ni a ellos… Claro que con tres meses poco puede extrañar.
3. Como no podía ser de otra manera con su abuela, Chloe ya ha estado en el corte ingles. Tres meses y seis días ha tardado la pequeñaja en tan arduo logro.
4. Arrasamos H&M y picoteamos algo de U de Adolfo Domínguez (por fin algo de ropa para mi después de tantos meses!)
5. Pasamos un rato la mar de agradable con Io, corto pero intenso, eso si interrumpido por pedigüeños varios: es a lo que te arriesgas al sentarte en una terraza.
6. Perdimos una mañana en el jardín botánico. A Chloe le interesaba tanto que se negó a ir en el carro y quiso celebrar el momento teteando debajo de un tejo; fue una mañana de estar solos los tres muy tranquilota.
7. Disfrute, como siempre, viendo matarse a la Shak Family (shak incluido) discutiendo de política y de lo que se tercie, pero si hay política por medio mejor que mejor. Son capaces de estar desgañitándose argumentando y de golpe parar en seco para preguntar si a alguien le apetecen cerezas, traerlas y seguir con la pelea en el punto álgido en que la dejaron.
8. Ya he tomado las primeras ciruelas de este año. Que quizá no era necesario dedicarle todo un punto pero es que me gustan mucho.
9. Darme cuenta que Madrid me sigue enamorando a pesar de no poder ir de vinos por el Almendro, no poder salir de noche ni poder callejear tanto como antes.
10. Y como no, el regreso a casa y dormir en nuestra, maravillosa y perfecta, cama. Nunca sabes lo que tienes hasta que te vas de viaje y duermes en cama ajena.
Han opinado