El mundo al revés

Estos días Patu pasa muchas horas en casa  porque mi avi esta ingresado en el hospital y ella no puede quedarse sola o se pasa todo el rato ladrando, reina del drama que nos salio la perra, así que la tenemos de ocupa la mayor parte del día.
A Moe eso no le gusta, y deja constancia de ello atemorizándola cada pocos minutos de las maneras más curiosas: si Patu esta en su camita cerca del sofá, Moe salta desde el mismo por encima de ella sin rozarla pero dejándola temblando como una hoja mecida al viento, si Patu intenta subir las escaleras, Moe la espera dos escalones más arriba mirándola fijamente y cerrándole el paso, y cuando Patu se esta quieta ya muerta de miedo, entonces Don Moe va a olerle la nariz y darle manotazos (con las uñas para dentro, eso si) en la cola. Tema aparte es la comida, que en realidad parece más una función de teatro porque te descubres animándola para que coma rápido, no llegue de improvisto el tragaldabas y la aparte para comérselo todo él.
Mientras todo esto pasa yo no hago más que recordarle a Patu que ella es la perra y que el mundo no funciona así, pero esta visto que en casa el mundo gira al revés y los gatos son los reyes mientras los perros simples animales asustados que a la que pueden se esconden tras las piernas/brazos de sus dueños.


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