El reencuentro

Después de estar separados casi una semana, llega a casa: beso, escaleras, abandona maletas, escaleras, saluda al gato, sube al estudio, se estira en el sofá, nos besamos mucho, empiezo a acariciarlo, le quito la camiseta para besarle la barriga, sigo bajando, le desabrocho los pantalones y se me ocurre una idea… Lo dejo a medias, le pido que acabe de desnudarse mientras bajo a buscar una cosita, en el último tramo de las escaleras soy atacada por un objeto volador no identificado. Al intentar esquivarlo resbalo y consigo no caerme, deslizándome tres escalones abajo sobre la planta de un pie. Grito, maldigo, me duele horrores el pie, miro al suelo y descubro que alguien, poseído por el espíritu del striptease, me había lanzado ¡un calcetín!

Al final hubo sexo, y del bueno, y de recuerdo un moratón en la planta del pie, de cinco centímetros de diámetro, que me hace ver las estrellas cada vez que algo lo roza.


4 Comentarios a “El reencuentro”

  1. 1 toayita

    Yo me he quedado con las ganas de saber que leches es lo que ibas a buscar……si es que se puede contar :P
    Besicos :)

  2. 2 noe

    yo me he quedado con las ganas de ver una foto del moratón… :)

  3. 3 kizz

    El sexo seguro no es con calcetines ;)

  4. 4 miescondite

    Nada como un reencuentro, aunque mi curiosidad también se ha quedado anclada en el objeto a buscar.

    Bonito relato, mss. Erykah.

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