Archivo Mensual para Mayo, 2006

“santa”, jajajaja, erykah

Hoy es mi santo, otros años ya he comentado que aunque mi familia es más bien atea o agnóstica, que de todo hay. No perdemos la ocasión de hacer una celebración por mucho que no vaya con nosotros, además y esto lo empiezo a comprender a medida que me acerco a la treintena, el día del santo es como un cumpleaños pero sin la tensión que supone que te caiga encima un año más.
El primer regalo me lo ha dado la báscula que, a pesar del kinder del otro día, marcaba un número menos.
Mi madre, con quien iré a comer hoy, me ha regalado una plancha rowenta con calderín que fui a escoger la semana pasada y que espero, no sé si de manera ilusa, que haga el jodido momento de planchar más agradable o cuanto menos más sencillo.
Con shaker tendremos cena celebración esta noche, ya sea fuera o en casa y su regalo ha sido un cuadro de un pintor finlandés, hecho con una técnica que utiliza pelitos de coco, en tonos tierra. El cuadro se llama arco iris y me enamore al instante el lunes.
Y ahora me voy dando un paseo por el mercadillo a la gestora y seguramente, caiga un autoregalo (tiene muchos números algo de este tipo) que para eso es mi día y sigo teniendo 26.

su primera vez

Ayer fuimos a comprar a una tienda de chinos nueva que han abierto en el barrio, como siempre salimos con un montón de tonterías que no necesitabamos pero que parecia que si no las comprabamos se acababa el mundo.
Luego fuimos al super con la cartilla de cartón con todos los puntos a buscar una sarten para hacer tortillas, de esas dobles y aprovechamos para comprar algo para la cena. Para los postres, que nunca tomamos, cogí dos huevos kinder: hace mil que no me comia uno y Shaker me miró con cara rara.
Tras la cena, los saque de la nevera (los kinder se entiende) y entonces me lo soltó: “nunca me he comido uno”
34 años y nunca ha disfrutado del placer de dejar de lado el huevo de chocolate para enfrascarse en la dura tarea de primero abrir el huevo de plástico amarillo y luego montar el muñequito chorra que viene dentro. Esta vez tocaron unos bichos, un lobo a él y un tigre raro a mí, relacionados con el futbol. El suyo era juez de linea y llevaba pegatinas, el mio era muy facil de montar (lo cual desmotiva mucho) pero lleva un imán con el que jugar a futbol con una pelota en forma de pentagono. Como era de esperar jugamos un rato con los muñecajos y nos echamos unas risas…
Creia que él estaba de vuelta de casi todo, pero ayer descubri que me quedan por descubrirle muchas cosas chorras a este niño de treintaytantos.

Liquidación y otras historias.

Introducción
Mi bisabuela vivía al lado de casa, por temas que no vienen a cuento, antes de morir cambio el testamento y esa casa que de siempre fue para mi abuela paso a su hermana. La pusieron en venta e intentamos comprarla pero al final se la adjudico por menos dinero un hijo de ella. Por si fuera poco, él dejo de hablarnos y nosotras (mi madre y yo) le pusimos el simpático mote de “el gilipollas”.

Nudo
El gilipollas vivió feliz en esa casa muchos años, no sé exactamente cuantos pero unos diez o así pero a su mujer, no le gustaba la zona porque empezaban a vivir en el barrio muchos moros. Así que en noviembre, se fueron a Barcelona a buscar una promotora inmobiliaria que les comprara la casa, les dieran mucho dinero y así largarse a una zona pija de la ciudad. El caso es que parte de la casa de mi madre, descansa sobre la casa del gilipollas así que nos enviaron a una perra de presa para asustarnos y que cediéramos esa parte de la casa (el baño, un distribuidor y mi antigua habitación) a cambio de un par de millones. Nos acojonamos y acudimos a un abogado.
Lo que es la vida, hace cuarenta y tantos años esa construcción era ilegal pero después de tanto tiempo se convirtió en legal, un derecho adquirido o algo; así que cuando la perra de presa (que casualmente es concejal del PP en un pueblo cercano) volvió, le enseñamos el dedo de manera no muy educada.
Entonces se corrio la voz y empezaron a llover ofertas sin haberlas solicitado, porque los constructores vieron el negocio: no es lo mismo construir en un solar de 200 metros que en uno de 400, simple no?
Después de pensarlo mucho, de ir a dos economistas, otro abogado, de hacer miles de listas con los pros y los contras, y esperar la mejor oferta: mi madre decidió vender.

Desenlace
El pasado día 25 firmamos el contrato de permuta (cobramos en especies, jajajaja) y el gilipollas la venta de la casa. Él ya se ha comprado una más cara en la zona pija y con suerte, no le volveremos a ver el pelo.
Mi madre está de liquidación y es alucinante la de género escondido que había en la tienda, claro que son 30 años de negocio. Las mujeres del barrio le han dicho de todo: se le han puesto a llorar, le han gritado, una hasta intento arrancar el cartel de liquidación… es bonito ver el cariño que le tienen.
La mudanza es otro tema, no solo es su casa, donde aparte de ella, vivieron mis abuelos. También esta el pisillo donde shaker y yo fuimos a parar cuando volvimos de Madrid, el almacén con las herramientas de mi tío y el patio que une todos los edificios.
El 30 de junio tiene que dejarlo listo, y mucho me temo que nos esperan unos fines de semana de mucho trabajo. Eso por no contar, los sentimientos que vamos teniendo por abandonar nuestra casa, su tienda, por como se presenta el futuro…
Sé que el último día, aunque este feliz, lloraré.