Ayer se despertó del letargo en el que llevaba sumida desde la llegada del otoño. Paseo por el patio para reconocer lo que será su nueva casa, no quiso beber agua ni comer lechuga pero a la que vio las fresas y la manzana me pareció verla sonreír mientras se acercaba, lenta pero segura, para mordisquear un poquito de cada. La perdí por dos veces en un patio que apenas mide 35 m2, la muy pillina se esconde entre las plantas para sentirse segura.
Queríamos tener la reforma del patio hecha para cuando abriera de nuevo los ojos pero no ha sido posible, así que de momento camina sobre baldosas y no tiene su casita rodeada de tierra y fresas. Con un poco de suerte en un par de semanas podrá estrenar casa con terreno.
Buaaaaaaaaa, me encantan las tortugas!!! yo tenia unas gigantes hasta que mi madre se hartó y me hizo elegir, en casa las tortugas o yo, y claro, a mi me venia mal mudarme :(
Larga vida a Pepeta!! :)
Je je je, tal como lo has puesto, ya tardais en poner la foto :)
eso, eso, foto actualizada!!!
y como se lo ha tomado Moe? jejeje, voy a ver si dice algo en su blog.