Cinco días

Llevamos unos días demasiado espídicos, el domingo llegamos a casa de Girona reventados, tras un fin de semana romántico cargado de actividad. El lunes aun con legañas en los ojos y siguiendo las instrucciones del niño deshice la maleta para rehacerla con lo necesario para pasar dos días en Madrid.
A medianoche estábamos en nuestra antigua ciudad y yo no pude evitar soltar unas lagrimillas al reencontrarme con ella. Al día siguiente a las siete estábamos en pie para ir a pagar el ibi, a las diez creíamos que lo teníamos todo arreglado para vender sin problemas y nos dedicamos a pajarear (comprar) por nuestras zonas predilectas, a las diez y media ya tenia unos Pura López y a eso de las doce nuestra visa nos había denunciado por acoso sexual de tanto manosearla en las tiendas. Llamada desde el hotel a la inmobiliaria para quedar en la hora y lugar de la firma… primer problema, nos falta un certificado del banco donde diga que hipoteca hay sobre la casa. Listin telefónico en mano para buscar el número de nuestra caixa y pedir que lo tengan listo a primera hora del día siguiente, todo se soluciona con una facilidad que nos hace creer que somos súper héroes. Nos vamos de comilona a la gloria y comprobamos en el reloj que tenemos tiempo para echar un rapidito, una siesta y a las cinco estar en el Reina Sofía para ver la exposición de mi adorado lichtenstein. Llegamos al museo y horror, cierran los martes. En Madriz son así, todos los museos del mundo cierran los lunes pero allí por llevar la contraria, los martes; decepcionados y haciendo cavilaciones para ver si el miércoles teníamos tiempo de ir a verla, decidimos pasear por el retiro. Somos unos suicidas potenciales porque hace un sol de escándalo y un calor mortal pero aun así conseguimos recorrer todo el retiro mientras churrupeteamos el primer polo del año, un calippo. Vamos a la Tecnocasa a que nos den las señas del notario y a que nos expliquen como vamos a cobrar exactamente el piso. De ahí a dar una vuelta por sol que deja a la visa comatosa pero al shaky con un sueño más realizado (Montblanc power) y al hotel a reanimarnos con una ducha para ir de tapeo al almendro con una compañía inmejorable, la io y el puerro_boy, pillo una turca de campeonato y quedo como una borracha que dice muchas tonterías pero pasamos una noche muy agradable y les pedimos un favor muy especial que aceptan; demuestran una vez más ser los más mejores.
Por fin llega el gran día, el shak me despierta para que haga de nuevo las maletas mientras él se va a por el certificado. Yo con una resaca monumental, apenas me tengo en pie pero consigo hacer las maletas y volver a estirarme para dormir media hora antes de que él llegue para llevarme al Reina Sofía. Vemos, por fin, la exposición y compramos unas láminas y vamos de felices por la vida. Taxi y a la plaza Santa Bárbara a firmar. Llegamos antes de tiempo y la felicidad se ha convertido en nervios puros, una cervecita para matar del todo la resaca y adormilar los nervios y hacia el notario.
Fede, Javier y los de Kiron están allí, nos presentan a los compradores que resultan ser muy majos y simpáticos (nota mental, el piso estará en buenas manos) Empiezan los problemas por culpa de la caixa, el certificado no lo han hecho bien y se niegan a hacerlo como obliga el notario… los nervios nos recorren cada centímetro de la piel. Después de dos horas de espera, llamadas e inquietud, llegamos a un acuerdo para poder firmar sin el jodido papelito. Firmamos, recibimos el dinero y sentimos una mezcla de felicidad absoluta con tintes melancólicos sobre nuestra cabeza. Los de Tecnocasa nos invitan a comer y se portan de manera increíble con nosotros, todo lo que puedo decir de ellos son solo cosas buenas, realmente acertamos al poner el piso con ellos.
Más taxi, recoger las maletas y hacia el puente aéreo. Llegamos a casa a las ocho, pedimos pizzas y brindamos con cava la venta, los papelitos azules y que el sueño de tener una casa cada vez esta más próximo.
Han sido cinco días de non stop, el martes empezamos nuestras más que merecidas vacaciones y ahora tengo la certeza de que siempre habrá un trocito de mi que añore Madrid.


6 Comentarios a “Cinco días”

  1. 1 iodena

    petardilla, ahora me pongo yo a contar mi version de los hechos…. muas

  2. 2 kizz

    Muy guapo que al final encontrarais una inmobiliaria que os ha complacido tan bien, ya es mucho esto para que os haya salido todo tan bien :)

  3. 3 el puerrisss

    creeme si os digo que Siempre habrá un trocito de Madrid que os añore… bueno un trocito aparte d elos taberneros y demas que se han quedao tristisimos.. muas

  4. 4 Marta

    huepa huepa!!! ya sta !! kasi kasi… ya vives en tu casa… me alegro un monton por ti aaaa… es bueno recordar lugares , eso kiere decir ke has tenido buenos tiempos , me alegro mucho por ti erykah muaka!!!

  5. 5 iria

    me alegra un montón que todo haya salido bien, aunque cierto es que a última hora los pequeños sustos parecen que van a torcer todo…..

    la vida se te enfila…..recuerda tu sueño del tren, jajajajaja

    besitos ¡¡

  6. 6 _buda_

    Brindando con cava al volver, eh? Claro, la mejor solución para la resaca es contínuar bebiendo. Gamberra:-P!jaja

    Me alegro q todo fuera bien y q pudieras ir al Museo finalmente!! Voy a pasarme por el enlace…

    bon cap de setmana, petonets!

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