Archivo Mensual para Junio, 2004

De todo se ve

Ayer salimos a cenar, (llámalo necesidad, llámalo capricho) estuvimos en un patio con mucho encanto en el que los ventiladores hacían maravillas y el vino blanco frío sentaba de muerte. Al salir, nos sorprendió gratamente que corriera una especie de brisa fresquita, dejémoslo mejor en templada; el ambiente no era asfixiante y el camino a casa de unos veinte minutos andando no suponía una misión imposible.
Íbamos haciendo el tonto, como siempre que vamos de cena y salimos con el puntillo justo que ofrece una botella de vino para dos. Nos cruzamos con un cincuentón de pelo blanco y ropa de estar por casa que paseaba al perro… de repente el niño alarmado me dice: eso es un gato? Me río y le llamo borracho, mientras me giro y compruebo, sorprendida, que era un gato persa de color marrón y negro. Nos quedamos los dos con los ojos como platos, hasta el dueño del animal se sintió observado ante nuestras miradas atónitas.
Nunca antes había visto sacar a pasear a un gato, con su collar, su correa, parándose para no hacer pipis pero paseando feliz con su dueño. Me encanto la idea, por fin llega la igualdad en los animales domésticos.

Toda la culpa la tiene el verano

Hace mucho calor, tanto calor que sudo. Y odio sudar.
Encima es calor pringoso y bochornoso (no como el calor seco de Madrid) estoy sin ganas de nada, pero no hacer nada me aburre, pero si hago cualquier cosa, sudo y como he dicho al principio: odio sudar.
Así que me estoy quietecita, navegando por Internet con el ventilador industrial a toda caña dándome en el lateral izquierdo de mi cuerpo, escuchando a los smashing y hasta consigo sonreír y olvidarme de que es verano, de que el sol brilla en lo alto y de que mi casa es un horno.

F’5 (64)

Las cinco del viernes:
*1* ¿Hasta qué edad creíste en los Reyes Magos (o Santa Claus)? ¿Quién te descubrió la triste realidad?
Creí hasta los ocho o nueve años y me lo descubrieron en el colegio, justo después de unas navidades.
*2* ¿Te dejaba el ratoncito Pérez algún regalo debajo de la almohada a cambio de los dientes que se te caían? ¿Cuál era el regalo?
Si, me dejaba una moneda. Recuerdo una vez estando de colonias con el colegio que se me cayó un diente (tendría unos siete años), y sin decir nada a nadie lo puse bajo la almohada. Al despertarme había una enorme bolsa de chuches al lado de mi cama… Es uno de esos recuerdos que tengo muy frescos en la memoria.
*3* ¿En que juego infantil eras imbatible?
Imbatible en ninguno, jugaba mucho pero no era especialmente buena en ningún juego, nunca fui de las que más corría o de las que mejor se escondía.
*4* ¿Coleccionabas cromos?¿Llegaste a terminar alguna colección?¿Cómo llamabas a los cromos que te faltaban y a los repetidos?
Si, hacia colección de cromos de las series de dibujos animados. Solo llegue a terminar la de los pitufos y creo que hice trampas para acabarla. A los repetidos, los llamaba repes y a los que me faltaban noteno.
*5* ¿Llevabas bata (baby, delantal…) en el colegio? ¿Cómo era?
Si, una bata blanca con cuadritos muy pequeños de color verde, encima de un uniforme de falda gris, polo blanco y jersey azul marino… lo triste es que la tuve que llevar hasta acabar el E.G.B. y para ser sinceros, con trece años tener que llevar bata era bastante vergonzoso.
Ufff, que malos recuerdos me trae el uniforme!!!