Archivo Mensual para Mayo, 2004

F’5 (60)

Las cinco del viernes:
*1*Eres puntual o eres de los/las que siempre llegan con retraso?
Ahora soy muy puntual, antes no lo era pero desde que estoy con shaker es imposible no serlo. Tiene manía persecutoria con la puntualidad.
*2*¿Cumples con fechas límites y plazos de entrega?
Depende, si es algo que me he marcado yo rara vez lo cumplo. Si es algo de lo que dependen otros, si los cumplo a rajatabla.
*3*¿Usas agenda y sigues un horario?
Uso la agenda del Outlook para planificar mis dias, que lo siga o no depende de mi humor. Si estoy de buenas, lo sigo pero si estoy de bajón no hay manera.
*4*¿Haces listas de cosas pendientes y las cumples?
Hago listas para todo, y sobre cumplirlas, la respuesta es idéntica a la del horario mi humor marca mis logros. Si no la cumplo, eso si, vuelvo a hacer la lista con la esperanza de que me de ánimos para cumplirla.
*5*¿Eres “hacedor/a” o eres de los/as que deja las cosas para más tarde?
Suelo dejarlo todo para última hora exceptuando las maletas de un viaje (69 suspiros, erykah dixit)

Nursery gorrionera

Siguiendo la estela de mi vecino de blog y como estoy igual que iodena, voy a hablar del gorrión.
Ayer por la mañana en el patio donde encontramos a nuestro gorrión, habían dos más chiquitines, que andaban juntos de un lado para otro. Como se veían a gorriones-papas volando cerca decidimos ponerles pan mojado y esperar a que vinieran a buscarlos. A media mañana oí un grito desgarrador, a pesar de las medidas que habíamos tomado al respecto la gata, su nombre es mica, se había colado aún no sabemos bien por donde y rondaba por el patio. Con cara compungida la cogimos y dimos a los dos gorriones por muertos; el día fue pasando y descubrimos que nuestro gorrión comía solo y pensamos que en una semana dejaríamos de ser la nursery gorrionera y podríamos dejarlo ir volando. Llego el shak del trabajo y antes de venir a verme, subió a casa de mi madre a comprobar que el gorrión estaba bien, y a insultar un rato a la pobre mica… ¡que culpa tendrá ella de tener instintos gatunos!
Cuando volvimos, mi madre le dijo al niño alarmada que subiera a ver al gorrión, creímos que la había palmado. Pero cual fue nuestra sorpresa al ver que ya no había uno sino tres gorriones en la jaula. Toco ronda de disculpas con mica por los insultos proferidos sin motivo (el shak, porque yo no la insulté), y ahora la nursery gorrionera se mantendrá abierta un tiempo más, ya que estos dos últimos y hermanos (suposiciones nuestras) aún no comen solos. A todo esto, nosotros nos estamos tirando mil flores por el tema de los pajarillos cuando en realidad, es mi madre quien los esta cuidando… es un cielo y segurísimo que los sacara adelante si la gata no se las ingenia para comérselos en un momento de descuido.

la nursery con los tres gorriones
la gata mica mirándolos con deseo

La gran Boda, más de bodas y de mientras yo haciendo mi vida

El sábado era la gran boda, decir que no vi nada seria mentir, porque a poco que vieras algún informativo veías boda; y eso fue exactamente lo que vi de la boda, el resumen que dieron en el telediario de la noche y sentí mucha vergüenza ajena. No por la boda en si, que eso cada cual es como es y yo particularmente no las soporto: ni las reales, ni las de mi familia, ni las de mis amigos. Sentí mucha vergüenza por toda aquella muchedumbre gritando, aguantando bajo la lluvia para creer que Leticia les saluda a ellos con la mano al tiempo que les sonreía, toda aquella gente esperando desde hacia horas con banderitas para verlos unos instantes… Hay cosas en esta vida que nunca entenderé, venerar tanto a alguien al que no conoces en persona es una de ellas, por muy rey o príncipe que sea.
Aparte de el acontecimiento del siglo (hay quien lo llama así) mi fin de semana ha sido ajetreado, el sábado fuimos a Barcelona y pude recordar a la perfección porque no me gusta esa ciudad… es encontrarme en ella y que el agobio se apodere de mi. Quedamos para comer con unos amigos valencianos que nos anunciaron que se casan, así que en otoño toca el gasto inútil… para que ese sea un día muy feliz para ellos y económicamente desquiciante para nosotros.
Al llegar a casa (a las nueve de la noche) llamaron los bomberos por el tema de las abejas y si nada se tuerce se las llevaran este fin de semana, así que el domingo toco ponerse las pilas para vaciar la habitación que ocupan, de las cajas de la mudanza que nos quedaban por abrir. Ahora ya podemos decir con propiedad que nuestra mudanza ha finalizado, no queda ni una caja por desembalar. El fin de semana acabo con un cabreo muy tonto que se dio por zanjado a las tres de la mañana y ayer, ayer fue un día paja pero como era lunes no me lo tome a mal.