Un domingo cualquiera

Es raro que escriba en domingo pero el niño esta durmiendo la siesta y yo me aburro… No tengo mucho que contar, mucho perring, mucha tele y muchos mimitos. Últimamente los domingos están siendo días especiales, de aquellos que podrías decir que son lo mejorcito de la semana. Desayuno en la cama, con zumo de naranja natural incluido y paseo largo, largísimo de dos horas mínimo por la ciudad atravesando el retiro (parada obligada en el ángel caído) y luego andar por andar; salpicando ese momento con amena conversación y con las manos cogidas porque con el frío de la mañana las mías se quedan siempre heladas. Esta nueva tradición me llena de energía y hemos decidido que nuestra semana no empieza en lunes, sino que muere el sábado y renace el domingo… Así se hace menos duro todo.
El jueves y el viernes el niño se va a un rollo del curro en el que duermen fuera y me da la impresión que se montan unas juergas de escándalo, para mi será mi primera noche sola en Madrid y más que asustarme (como era previsible) me apetece, hace mucho que no duermo sola y después de tanto tiempo casi lo echo de menos… será como recordar el año en el que viví sola, cuando yo dirigía todo mi mundo y no le debía explicaciones a nadie. Por dos días volveré a aquella época, con la seguridad de que después él volverá y mi vida seguirá como siempre… definitivamente me apetece mucho.


3 Comentarios a “Un domingo cualquiera”

  1. 1 kizz

    Ja ja ja, deseando esa noche? Si quieres ya sabes, tenemos un tema pendiente, y puede esta bien ;)

  2. 2 nika

    No sé, ya contarás si te entra la neura o no! ;-)Yo pensé que iba a ser incapaz de dormir sola mientras A. estuvo en el hospital y no me supuso ninguna historia. :-)
    Juasss, Kizz, qué mal ha sonado eso, menos mal que soy muy cotilla y sé de qué se trata! ;-P

  3. 3 ShAkEr

    Si yo también creo que sé de qué se trata, porque si no ya te estaría mandando mis padrinos :P

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