La sardina

Hace una semana que no posteo pero es que en realidad no tengo mucho que decir así que viendo las peticiones de los comentarios de mi último post voy a tirar de archivo y voy a dejar mi persona totalmente por el suelo para explicar mi primera visita a una pescadería hace cosa de dos años…

Estaba yo una mañana aburrida en mi piso de bcn y se me ocurrió la brillante idea de ir a comprar pescado fresco y currarme una comida en condiciones. Voy a la tienda de mi madre por si quiere que le compre algo y me encarga una trucha y me dirijo a la pescadería toda feliz de estarme convirtiendo en una chica mayor. Al llegar lo típico, olor a pescado y bastante cola; empiezo a mariposear mirando que tipo de pescado me podría comprar y como podría prepararlo… Cuando me toca, y hago el gili pidiendo pescado sin espinas la dependienta me vende cola de rape, entonces me acuerdo que tenia que comprarle algo a mi madre y la única palabra que me viene a la cabeza es SARDINA. Así que ni corta ni perezosa le pido a la mujer una sardina. Su cara fue un poema, se quedo medio asustada medio desencajada, me pregunto muy seria ¿solo una? Y yo notaba que me subían los colores, le conteste “si, si solo una”. La mujer insistía en que era rarísimo comprar una sola sardina, creo que me lo pregunto unas cinco o seis veces y yo no sabia que decirle, solo pensaba que mi madre era una ruin y una anoréxica; ruin por enviarme a mi a pasar la vergüenza de comprar una mísera sardina y anoréxica porque era evidente que con solo una se iba a quedar con hambre. Dude un rato si comprarle otra para que comiera algo más pero finalmente decidí ceñirme a lo que ella me había pedido. Recuerdo levemente como la dependienta comentaba algo de que seria para caldo quizá… yo no sabia donde esconderme porque veía que todos me miraban y maldecía a mi madre a cada segundo pensando que no era de una persona muy normal ir por ahí comprando una sola sardina por muy caro que fuera el pescado fresco…Son 0.46 céntimos, nunca se me va a olvidar lo que pague por aquella sardina.

Al subir la cuesta que llevaba a la tienda de mi madre una palabra cruzo veloz mi mente, trucha. Empecé a reírme… llegue a la tienda y estaban mi madre y mis dos primas, las lagrimas se me caían y no podía articular palabra… solo reír. Cuando conseguí parar un poco, les explique lo ocurrido y aquello fue apoteósico, acabamos las cuatro casi en el suelo de tanto reírnos y cuando vieron la mierdi sardina fue el acabose: Mi madre llamo a la gata y le dijo: “ten mica, mira que regalito te ha traído la niña que quiere matarte de hambre.” Luego quiso que volviera para comprarle la trucha a lo que me negué en redondo, no hubiera podido aguantar la vergüenza…
Como nota final os diré que no he vuelto a pisar esa pescadería y que entre mi familia es el típico tema recurso para cachondearse de mi cuando se aburren.


0 Comentarios a “La sardina”

  1. No hay Comentarios

Deja un comentario