Poco a poco voy reincorporándome a la vida “normal” tras una semana de vacaciones que como siempre se ha hecho corta. Llevo varios días que escribir se me hace extraño, como si hacer el resumen de estas primeras vacaciones las matara del todo y eso que aún tengo fresco el olor a mar en mi mente.
Vuelvo cargada de recuerdos y con un nuevo lugar especial para el niño y para mi, Tossa de Mar. Pasamos allí tres días de ensueño, es un lugar que invita a ello: tranquilo y romántico y por si esto no bastara encima nos sorprendió, que a pesar de ser turístico, sus precios mantienen la coherencia y no están puestos para apuñalarte repetidamente. Sin duda, volveremos.
El resto de los días han servido para reencontrarnos con mi familia, con viejos amigos y para hacer una kedada con la conexión bcn que tanto echaba de menos. El sábado en Sitges fue un día fantástico y todo el merito lo tiene la compañía de la que disfrute: kizz, _buda_, K, Dekuin, Eliana y el niño. Siempre consiguen hacer especial un día cualquiera, espero que en nuestras próximas vacaciones tengamos la oportunidad de crear un huequecillo y repetir :-)
Esta vez he vuelto a Madrid más morena y menos triste, en tres semanas volvemos a coger vacaciones y estas no serán tan cortas lo cual anima y no me deja deprimirme. Además he retomado el curso con fuerza y eso ocupa gran parte de mi tiempo con lo que no hay mucho para pensar y añorar… al final va a resultar que soy un crack.


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