Día de la madre

Despues de pintar, encintar, pintar y pintar. El domingo nos dimos el día libre (vale, que el salón ya estaba acabado y solo nos faltaba pintar el tramo de escaleras que suben al segundo piso)  y decidimos disfrutar del día de la madre.

Le llevamos a mi madre su regalo: una entrada para ver a Faemino y Cansado este viernes en el teatro, y nos fuimos dando un paseo a Granollers. Alli dejamos libre a Chloe que recorrio la Porxada (el epicentro de Granollers) persiguiendo palomas, queriendo jugar al balón con los mayores, mirando escaparates de zápatos (parece que ha heredado la afición de su mami por el calzado), pisando toda tapa que encontraba e haciendo amiguitos a base de gritos y sonrisas. Acabamos el paseo comiendo en nuestro restaurante insignia, donde ya casi tenemos mesa propia.

La tarde fue menos agradable, toco sesión de limpieza, colada y tareas varias de la casa mientras la beba y el papi se marcaban una larguisima siesta. No he mencionado el regalo porque no hubo, mis dos despistes andantes olvidaron que era el día de la madre y aunque al principio me molesto, luego viendo a Chloe comerse el mundo con sus pasitos inseguros y disfrutando de una mañana perfecta, fue el mejor regalo que podia tener.

Renovación

Tenemos ya encima el puente del primero de Mayo y lo vamos a dedicar a pintar. Como ya dije, hemos comprado muebles nuevos para el salón y antes de que los traigan y los monten (que raro se me va a hacer no montarlos yo con la famosa llave allen) hay que dar una capa de pintura al salón y tapar todos los agujeritos de las dichosas lack y otras estanterias primas hermanas suyas.

Hoy he dedicado las tres horitas de guarde de la nena, ha desmantelar el comedor: vaciar los dos aparadores, guardar con mimo, cariño y muchisimo cuidado la cristaleria y vajilla, desmontar las estanterias, guardar todos los adornos en cajas, descolgar cuadros, mover la cama del gato a otra estancia…
Pensaba que me llevaría bastante más tiempo pero el pensar: “quedan x horas/minutos para ir a buscar a la peque” actua como el estimulante más potente. Porque a la que llega Chloe, ya no hay tiempo más que para Chloe: hace exactamente una semana y un día que se lanzo a andar por cuenta propia y esta imparable (tengo que dedicarle un post con todos sus avances).

Ayer ya compre la pintura (color avellana) y los pinceles, el resto de material: aquaplast, rodillos, cinta… Ya lo teniamos del intento frustado de hace dos años de pintar el patio. Además compre un barniz-tinte de color palisandro (marrón chocolate) para darle una capa a la mesa de comedor. Ahora es de color roble y aunque no es una gran mesa, estoy enamorada de ella y no queria cambiarla.

Asi que nos espera un puente de lo más activo y no sé yo hasta que punto loco: Chloe pincel en mano puede ser un peligro para la seguridad del hogar!

Primavera

Las primeras rosas que nos regala, este año, nuestro rosal.
Lo mejor, lo que no se puede apreciar en la foto, el perfume que desprenden.